José María Dempere. Alumno del Postgrado de Coaching en el Entorno Laboral

Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Autònoma de Barcelona y en Periodismo per la Universidad Pompeu Fabra. Màster en Desarrollo Personal y Liderazgo en la Universidad de Barcelona y cursando el Postgrado de Coaching en el Entorno Laboral en el Instituto de Formación Contínua IL3-UB. Ha desarrollado su carrera profesional como coordinador de equipos y se está formando como coach y facilitador de talleres de desarrollo personal y profesional.

El blog personal

¿Cómo afrontar los cambios laborales?

25 octubre 2012

“La última de las libertades humanas es elegir nuestra propia actitud ante cualquier circunstancia” Viktor Frankl

Ante cualquier circunstancia, ante cualquier cambio sea o no sea laboral,  tenemos algo que nadie nos puede quitar, la libertad de decidir que hacer con nuestra vida, sean cuales sean las circunstancias externas o los cambios que experimentemos. 

El poder personal de tomar las riendas de nuestra vida, de decidir cómo afrontamos un cambio. La vida es cambio y no estamos sólo en una época de cambios sino en un cambio de época. Por este motivo, hemos de reinventarnos constantemente, adaptarnos y ser la mejor versión de nosotros mismos.

Todo cambio pasa por tres fases: impacto, elaboración y acción.

  1. El impacto se caracteriza por la confusión, bloqueo, miedo, sentimiento de pérdida, idealización del pasado, inseguridad, resistencias y conductos de boicot. Hay mucha emocionalidad. Depende de la persona o de la organización, el impacto puede durar horas, días, meses o años. En la fase de paso del impacto a la elaboración es importante el reconocimiento, destacar las fortalezas, experiencia y posibilidades.
  2. La siguiente fase es la elaboración. Se trata de la fase de racionalización. Aparecen nuevas creencias y nuevas conductas, dudas y aceptación de valores positivos. También hay una autovaloración de las capacidades profesionales y la construcción de una nueva identidad, una planificación. Hay que recuperar el poder personal ya que así construyes futuro y coges seguridad.
  3. Finalmente, llega la acción. La sensación de recuperar el poder personal debe estar acompañada de acciones. Estas acciones deben partir de fortalezas y deben ir de una mínima dificultad a una máxima dificultad. Desde lo positivo, la persona tiene más fuerza.

En este sentido, para afrontar cualquier cambio, primero nos hemos de conocer, centrarnos en lo que depende de nosotros, tomar las fortalezas como base de nuestra acción y actuar. También hemos de saber qué nos decimos a nosotros mismos, nuestra narración interna. Si tenemos una narración negativa obtendremos un resultado y si nuestra narración es positiva, posibilista, nuestra energía será muy diferente. Ante cualquier situación, depende de nosotros el tener una actitud positiva o negativa. Un cambio lo podemos ver, por ejemplo, de tres maneras:

  • como un problema
  • como un reto
  • como un aprendizaje

Si escogemos la primera opción, las posssibilidades de avanzar son limitadas. Con las otras dos hay posibilidad de aprender y eso genera novedad, entusiasmo y actitud positiva.

Ante esta realidad, una pregunta:

¿Cómo afrontas un cambio laboral como un problema, como un reto o como un aprendizaje?

Una vez sabemos que nos decimos es el momento de centrarnos en nuestras fortalezas:

¿En qué eres bueno?

Ésta será la base de la nuestra acción. Todos tenemos un talento, una potencialidad y hemos de desarrollarlo para dar lo mejor de nosotros ante un cambio laboral. A partir de aquí hemos de ser creativos, ampliar la mirada, ampliar las opciones. Acercarnos a aquelllas personas que nos pueden ayudar a conseguir nuestros objetivos, crear una red, darnos a conocer, explicar cual es nuestro objetivo profesional.

¿Qué acciones no has probado aún?

Ya en acción hemos de priorizar en función del tiempo disponible. ¿Que me acerca a mi objetivo? Para qué haré esto? ¿Con qué finalidad?

Finalmente, hemos de actuar, elaborar un plan de acción basado en alcanzar nuestros objetivos basados en nuestras fortalezas. Si lo que hacíais hasta ahora no ha funcionado, probad otras opciones, pensad, y actuad confiando en vosotros mismos, en vuestro talento, en vuestra potencialidad.

Para actuar, hemos de dejar atrás pensamientos negativos y sobretodo, al miedo. El miedo, la vergüenza está en nuestra mente. Si reconocemos el miedo y lo miramos a los ojos avanzaremos y ya no nos acordaremos de él. Superad el miedo, detrás está el crecimiento y las oportunidades.

Una pregunta más:

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

Ya para acabar,  os invito a reflexionar sobre esta frase:

“Nada cambia, sólo yo cambio, todo cambia”

Si queremos cambiar, debemos empezar nosotros. Si un miembro del sistema modifica sus conductas los demás harán lo mismo. Si yo cambio, la gente de mi entorno cambiará.

Recordando la cita inicial: “La última de las libertades humanas es decidir nuestra actitud ante cualquier circunstancia” os planteo una pregunta final:

¿Cómo vas a cambiar para conseguir tus objetivos?

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3 Comentarios

Cristian Perelló

Un artículo muy interesante, José María, y que resulta muy útil para los tiempos que vivimos, en los que habrá continuos cambios laborales y de todo tipo en nuestras vidas, sobre todo en las vidas de aquellos que quieren ir con los tiempos y no estancarse en el pasado. Allí, en el pasado, ya no estamos, y el presente es algo siempre cambiante. Así que si es nuestra esencia cambiar, hagámoslo consciente y convenientemente. De hecho, en un artículo de mi blog llamado “Cambio integral, o total, o completo”, propongo un cambio en todas las áreas de nuestra vida. ¡Podemos cambiar! Y podemos elegir en gran parte esos cambios.
¡Sigue así, José María! Un saludo.

Luz Esther Aviña Gamiño

Las definiciones me parecen muy claras y prácticas, en lo personal ampliaron satisfactoriamente mi campo de aprendizaje y las pondré en practica porque estoy segura me llevaran a las metas que me he propuesto alcanzar, gracias por este tipo de publicaciones.

edwin

…Algo asi me pasa..me considero lider ..sin embargo este cambio laboral se ha vuelto deprimente..personas que buscan bloquear..me miden con el desempeño de personas de 15 años dentro de la empresa cuando yo no termino mi curva de aprendizaje..no tuve induccion al puesto..mi imagen ante los gerentes es desgastada poco a poco de manera suspicaz por personas que tienen mas tiempo libre ..he desarrollado inseguridad y sonrojo al hablar en publico siendo un profesional …gracias por el articulo…

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