Banc de Sabadell. Casos de éxito

Un equipo humano joven y bien preparado, dotado de los recursos tecnológicos y comerciales más modernos, y una organización multimarca y multicanal enfocada al cliente permiten a Banco Sabadell ocupar una destacada posición en el mercado en banca personal y de empresas.

Garantizar resultados y fortalecer la estrategia en un mercado adverso

15 julio 2015

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Banco Sabadell es el cuarto grupo bancario privado español, integrado por diferentes bancos, marcas, sociedades filiales y sociedades participadas que abarcan todos los ámbitos del negocio financiero bajo un denominador común: profesionalidad y calidad.

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Introducción


Banco Sabadell es el cuarto grupo bancario privado español. Tras enfocar sus planes estratégicos en la consolidación (2000-2004), en el valor y el crecimiento (2005-2007), en la optimización del modelo operacional (2008-2010) y en la rentabilidad y eficiencia en un contexto económico marcado por la crisis (2011-2013), hoy se enfrenta al futuro con el objetivo de poner en valor el tamaño adquirido como consecuencia de su crecimiento orgánico y las adquisiciones realizadas tanto en España como en Latinoamérica y Estados Unidos.

Después de diversas reestructuraciones del sistema bancario, BancSabadell ha triplicado su número de clientes y con ello ampliado su cuota de mercado en España, que a finales de 2013, se situaban en un 11,4% para particulares y del 30,5% en empresas en España. Al cierre del primer trimestre de 2014, los activos totales del Grupo superaban los 161.000 millones de euros.

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El reto empresarial


La crisis financiera y los movimientos del sector bancario plantearon a Banco Sabadell un reto de grandes dimensiones: hacer crecer su negocio y rentabilidad pese al adverso escenario económico. Junto con ello, el banco debía asegurar la total consolidación de su cultura corporativa pese a contar con una nueva estructura ampliada, nacida de los procesos de consolidación impulsados por las instituciones públicas nacionales y europeas.

Por ello, el objetivo prioritario fue generar los mecanismos que permitieran difundir y arraigar la estrategia de la nueva organización para alinear el trabajo de sus profesionales con los objetivos de negocio. Se debía involucrar a los empleados en el desarrollo estratégico del banco a través de la promoción de nuevos hábitos y metodologías como la anticipación al mercado o la detección de necesidades. El éxito de este proceso derivaría irremediablemente en la mejora de los resultados.

“Tanto por el rápido crecimiento orgánico que tuvimos antes de la crisis como por el posterior cambio organizativo que significó incorporar a otras instituciones financieras en nuestra estructura, entendimos que la formación sería un driver fundamental para la transmisión de la cultura y el conocimiento de la institución y para arraigar el compromiso corporativo de la plantilla”, explica Miguel Ángel Cortés, director de Formación y Desarrollo de Banco Sabadell.

Desafíos


El rápido crecimiento del Grupo ponía en riesgo la cohesión de su estrategia. Si en 2011 el banco lo formaban 9.500 empleados en una red de 1.200 oficinas atendiendo a 1,5 millones de clientes particulares, sólo tres años más tarde y tras los diversos procesos de adquisiciones, en 2014 Banco Sabadell cuenta con 16.500 empleados –“muchos de ellos provenientes de otras instituciones financieras con una cultura corporativa diferente”– y 2.400 oficinas que dan servicio a más de 6,5 millones de clientes.

Se exigía un sobreesfuerzo importante a los profesionales. “Los resultados del banco eran ya excelentes previamente a la crisis por lo que sabíamos que no sería sencillo ir más allá con un mercado adverso”, explica Miguel Ángel Cortés, quien apunta que el compromiso con la mejora continua era clave para garantizar el cumplimiento de los objetivos de negocio. El hecho de que las iniciativas de formación destinadas a mejorar las capacidades comerciales del equipo siempre han tenido carácter voluntario obligaban, además, a incorporar un fuerte componente de motivación.

Las nuevas iniciativas de gestión del conocimiento debían impactar, en un breve plazo, en los resultados del banco. Era vital asegurar la transferencia de los conocimientos al puesto de trabajo, tanto como indicador de que los esfuerzos formativos estaban bien planteados, como por la necesidad de consolidar el desarrollo del negocio”, detalla el director de Formación y Desarrollo de la institución.4365264058_0c4d32d16f_z

Diagnóstico y propuesta de valor


Desde 2008, Banco Sabadell trabajaba en la redefinición de sus políticas de recursos humanos y formación, centrándose en “la importancia de las personas y la pertinencia de las competencias al puesto”, detalla Miguel Ángel Cortés. Bajo ese enfoque, y conjuntamente con IL3-UB, se diseñaron un conjunto de Itinerarios de ‘Formación por Función’, una iniciativa que permitía consolidar la cultura corporativa, apoyar la estrategia de crecimiento del banco e impulsar el compromiso con la institución.

Los programas LAUDE consisten en un conjunto de itinerarios que sistematizan el recorrido formativo de diferentes posiciones de la red comercial según el desempeño de cada profesional. El Proyecto LAUDE, aplicado en primera instancia a la estructura comercial de la compañía, marca la maduración de esta apuesta al proponer una organización metodológica de los contenidos para obtener unos resultados específicos y establecer un reconocimiento “de prestigio”, un título universitario expedido por la Universidad de Barcelona, “que premia el esfuerzo de los profesionales que realizan el Programa”.

La clave del proyecto, según detalla Miguel Ángel Cortés, se sitúa en el correcto diseño de los itinerarios tras una profunda reflexión de las necesidades que se debían atender.

Potenciar una formación más personalizada, asegurarnos que entregamos conocimientos a nuestros profesionales justo en el momento en que los necesitan y ser capaces de generar resultados directamente relacionados con las nuevas competencias adquiridas eran nuestras prioridades”.

LAUDE se dirige hoy más de 6.000 profesionales de la estructura comercial de la entidad
–gestores comerciales y gestores comerciales y de servicio, directores de pymes, gerentes de banca personal y directores de oficina– que desarrollan su actividad en la red de banca comercial.

Tal y como reconoce Miguel Ángel Cortés, la implementación de un sistema de itinerarios que finaliza con la obtención de un título universitario ha permitido a Banco Sabadell emprender un proceso en el que se ha certificado la calidad y metodología de su formación: “Contar con un partner de referencia en el ámbito de la educación como IL3-UB ha sido fundamental .Entendemos la formación como pieza clave de nuestra estrategia de negocio, por lo que no podíamos permitirnos ser ineficientes en su aplicación o en sus resultados”.10306683945_b9eb31f361_z

Impacto y resultados


“El Programa LAUDE nos proporciona un mecanismo que asegura la transferencia de conocimientos al puesto, las herramientas para responder al cambio de modelo comercial, a los cambios regulatorios, a los avances tecnológicos y a otras tantas evoluciones que afectan a nuestro sector“.

Miguel Ángel Cortés, director de Formación y Desarrollo de Banco Sabadell

Prueba de ello es que cada profesional al finalizar su formación realiza un proyecto final tutelado en el que se resuelve algún desafío directamente vinculado a la cuenta de resultados de la oficina, que deben monitorizar y evaluar en términos de impacto. Cabe destacar que 347 empleados han obtenido la titulación universitaria de Curso Superior en Productos y Servicios Bancarios, con el título de ‘Experto en Banca Comercial’ o ‘Experto en Asesoría Financiera’, según el itinerario formativo que han cursado, derivado de la función, y un 7% de los trabajos presentados han sido reconocidos como Proyectos Cum Laude por IL3-Universitat de Barcelona.

“Además de mejorar las habilidades comerciales del equipo hemos conseguido impulsar la práctica de nuevos hábitos: capacidades analíticas y de reacción ante los cambios del mercado, mayor iniciativa o la instauración de un feedback constante entre profesionales y directivos son nuevas rutinas que repercuten de manera directa en la  respuesta que damos al mercado”, detallan desde Banco Sabadell.

El proyecto, además, ha permitido a Banco Sabadell promover el compromiso de sus profesionales con la institución: “Pese a que es una formación de carácter voluntario, la motivación es evidente: ya se han titulado 550 profesionales en sus 9 ediciones y un 70% de nuestra red comercial valora la iniciativa positivamente y estaría dispuesta a entrar en el programa”, explica Miguel Ángel Cortés. El hecho de que la formación contemple la entrega de titulación universitaria es un valor añadido tanto para la empleabilidad de los trabajadores como para la atracción de nuevo talento: “El colectivo de personas participantes en el programa LAUDE se sitúa inmediatamente en el ‘radar territorial’. Identificamos potenciales y damos nuevas oportunidades de crecimiento en la organización”.

A nivel estratégico, LAUDE está llamado a contribuir en la consolidación de la cultura corporativa en una organización que ha visto doblada su plantilla a consecuencia de las recientes adquisiciones. “Profesionales provenientes de las 5 entidades absorbidas en los últimos 4 años comienzan a interesarse en el Programa, entienden sus beneficios y comparten su visión por lo que esperamos poder ampliar el alcance de esta iniciativa”.

 

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