Juan Mezo. Tutor en Postgrado en Captación de Fondos (Fundraising)

Master en Dirección de Empresas por Esade, trabajó 9 años en marketing de gran consumo y 6 en Intermón Oxfam como Director de Comunicación y Marketing, antes de su llegada a Valores & Marketing. Cofundador y ex presidente de la Asociación Española de Fundraising, profesor colaborador del departamento de Marketing y del Instituto de Innovación Social de ESADE.

Las empresas no dan dinero

27 junio 2013

“Las empresas no dan dinero” debe de ser la frase que he oído más en los últimos tiempos. Se acompaña de un tono lastimoso y se deja en puntos suspensivos…

Es verdad, las empresas no dan dinero. Y ahora, menos que nunca.

No obstante, cuando alguien me dice esto, siempre tengo una pregunta que no me atrevo a verbalizar: “¿y por qué te lo tendrían que dar?”. ¿Es suficiente que alguien tenga dinero para que te dé? Esto quiere decir que todas las personas que vivimos en sociedades “desarrolladas” tendríamos que estar dando dinero a personas que tienen menos. O las de rentas superiores dar a personas con rentas bajas para redistribuir ingresos. ¿No? Es decir, los que tienen dinero dan a los que no tienen.

Pues, no. Claro, alguien dirá que no es lo mismo. Sobre todo si sentimos que es nuestro bolsillo el que se ve cuestionado. Más allá de lo que decida hacer cada cual, creo que el hecho que las empresas tengan dinero no es un argumento suficiente para esperar que nos den.

Vuelvo a la pregunta: ¿Por qué te lo tendrían que dar?

  • … porque queremos que más jóvenes encuentren trabajo
  • … porque queremos que las mujeres que salen de la prisión tengan una nueva oportunidad
  • … porque queremos que los niños que están en los hospitales tengan una mejor recuperación
  • … porque queremos mantener la biodiversidad de los espacios naturales
  • … porque queremos acercar la cultura a todo el mundo
  • … porque…

Pues expliquemos esto y miremos cómo lo podemos hacer juntos. Con dinero o sin. Hay muchas formas de ayudar. Diferentes maneras de conseguir que nuestros proyectos, nuestras actividades, el fin fundacional acabe siendo una realidad. Seguro que encontramos empresas dispuestas a hacerlo: promoción y difusión entre sus empleados, donaciones de material, cesión de tiempo de empleados para hacer voluntariado profesional, cesión de espacios…

No tenemos por qué pedir dinero. Tenemos que explicar el proyecto, que es lo que queremos y el impacto que esperamos conseguir. Busquemos aliados. Empresas (y personas) dispuestas a compartir el proyecto, a luchar por el mismo objetivo. Hay que trabajar en esta línea: explicar, compartir, comunicar, buscar formas de colaboración.

Porque no hay nadie que dé dinero, pero sí hay muchas personas que quieren que el mundo cambie.

Artículo publicado (en catalán) en el blog de Xarxanet.org, sitio que cuenta con la colaboración de diferentes expertos que generan reflexión sobre el asociacionismo y el voluntariado catalán.
Gracias por concedernos permiso para su uso.

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3 Comentarios

Juan Mezo

Hola Gonzalo, gracias por tus comentarios y matizaciones con los que estoy plenamente de acuerdo. Por supuesto que muchas empresas están contribuyendo con aportaciones económicas.Trabajo con algunas de ellas que realizan importantes aportaciones. Pero sobre todo, lo que quise resaltar en el articulo es que no por el hecho de tener dinero (se les supone siempre a las empresas desde el tercer sector) ese dinero esta disponible para repartir como un cheque en blanco. El trabajo de colaboración empresa -ong es de largo plazo para ser capaces de construir relaciones de confianza y de generación de valor compartido para ambas partes.

Gonzalo Sales

Me alegro de leer el enfoque de Juan, porque ésta es la clave: explicar los proyectos y establecer los objetivos (qué); identificar el rol que “esa empresa concreta” puede desempeñar (quién); dejar que empresa y entidad establezcan el plan de trabajo (cómo) y los tiempos (cuándo). El espacio (dónde) en el que se desarrolle la colaboración será uno independiente a la empresa y a la entidad; será el de los beneficiarios. Sólo un matiz: no es cierto que las empresas no den dinero (el grupo de 14 empresas que conforman LBG España ha realizado 600 M€ en contribuciones sociales en 2012), tan sólo que piden, a cambio, más cosas que antes (resultados, evaluaciones, indicadores, etc.).
M’alegro de llegir l’enfocament de Juan, perquè aquesta és la clau: explicar els projectes i establir els objectius (quins); identificar el rol que “aquesta empresa concreta” pot exercir (qui); deixar que empresa i entitat estableixin el pla de treball (com) i els temps (quan). L’espai (on) en el qual es desenvolupi la col·laboració serà un d’independent a l’empresa i a l’entitat; serà el dels beneficiaris. Només un matís: no és cert que les empreses no donin diners (el grup de 14 empreses que conformen *LBG Espanya ha realitzat 600 M€ en contribucions socials en 2012), tan sols que demanen, a canvi, més coses que abans (resultats, avaluacions, indicadors, etc.).

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