Acto de clausura de los cursos de formación continua de los ámbitos de salud, farmacia y social
Este lunes, 13 de julio, el Aula Magna de la Facultad de Economía y Empresa de la Universitat de Barcelona acogió el acto de clausura de másters y postgrados del ámbito de salud, farmacia y social, impulsados por la Universitat de Barcelona, a través del Instituto de Formación Continua (IL3-UB). La jornada hizo hincapié en el esfuerzo del alumnado por continuar formándose durante su carrera profesional, y destacó sus deberes como las personas magnánimas en que se convertirán de ahora en adelante.
El acto se inauguró con la bienvenida del rector de la Universitat de Barcelona, el Dr. Joan Guàrdia, que reivindicó el papel del IL3-UB para dotar a la Universitat de una estructura dinámica, activa y sólida. Prosiguió agradeciendo a todo el alumnado la confianza por haber escogido la UB, ya que, según el Dr. Guàrdia, «la universidad cambia la vida de las personas y las dirige hacia el camino correcto».
El Dr. Màrius Domínguez, vicerrector de Formación Permanente y Profesional de la Universitat de Barcelona, dio la enhorabuena al alumnado graduado. Reconoció también la labor del profesorado y los directores de másters y postgrados, así como el apoyo de las familias, para acompañar a las personas que ya se adentran en la «comunidad de la Universitat de Barcelona». Recalcó el gran valor de «volver a ocupar las aulas cuando uno ya está trabajando, ya que es complicado compaginarlo con responsabilidades personales y profesionales», y les felicitó por tomar esta decisión y creer en una de las grandes apuestas de la UB: la formación continua. También hizo hincapié en su importancia, porque, en palabras del Dr. Domínguez, «los procesos de transformación social, en enfermería, farmacia y en el ámbito social, nos obligan a formarnos constantemente», y por eso es por lo que «la formación permanente es un elemento esencial en nuestra sociedad actual».
Seguidamente, Gemma Martínez Estalella, directora del Máster en Liderazgo y Gestión Enfermera, intervino en representación de los directores y directoras de los cursos de las áreas de salud, social y farmacia del IL3-UB. Puso el foco en tres ideas clave: la formación continua como motor de transformación, la importancia del liderazgo que pone a las personas en el centro y el reconocimiento al esfuerzo personal y colectivo. Hablando de transformación, mencionó a Alvin Toffler con su célebre cita: «los analfabetos del siglo xxi no serán aquellos que no saben leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender», por lo que «un buen profesional es el que incluye la formación permanente en su vida». Reivindicó las aptitudes de un buen líder, como escuchar, inspirar, acompañar y generar confianza, y concluyó recordando que «la formación no solo transforma lo que sabemos, sino lo que somos, y lo que algún día queremos llegar a ser».
La ceremonia continuó con la entrega de diplomas, momento que condujo Aurora Rull, coordinadora del Departamento de Programas Formativos del IL3-UB, como maestra de ceremonias. A continuación, se entregaron los diplomas de 30 másters y postgrados de los ámbitos de salud, social y farmacia del Instituto de Formación Continua de la Universitat de Barcelona (IL3-UB).
La clausura del acto corrió a cargo del rector de la Universidad de Barcelona, quien declaró clausurado el curso 2025/2026 de dichos programas y quiso incidir en el concepto de magnanimidad. Recordó que la palabra proviene de la época medieval y hace referencia «a la característica del saber, puesto que se otorgaba a quien ostentaba la capacidad del saber sobre las cosas». Por eso, les advirtió de que llevar la beca de graduación les «compromete durante toda la vida a lo magnánimo», y repasó las cualidades que implica: la generosidad con uno mismo y con los demás, no ser mezquino y prestar atención a las cosas realmente importantes, ser autor de grandes objetivos, ejercer la clemencia y el perdón que «nos define como humanos y sensibles», la tolerancia a la diferencia y la diversidad, la ponderación y, sobre todo, asumir la obligación de generar esperanza. Finalizó haciendo hincapié en que, en los momentos difíciles, es necesario que recuerden la beca que llevaban puesta, «esa vacuna os permitirá generar esperanza, porque tiene el mejor antídoto para generarla: la ciencia y el rigor».
El acto finalizó con la interpretación del Gaudeamus igitur, el himno universitario, seguido de un cóctel en el hall de la Facultad de Economía y Empresa, donde el alumnado graduado, el profesorado y las instituciones colaboradoras pudieron compartir un último momento de celebración.