M. Teresa García Campos
M. Teresa García Campos. Conferenciante del Máster en Dirección de Comunicación Empresarial y Corporativa

Experta en comunicación política e institucional

5 claves para la comunicación política local

15 marzo 2017

Llevar la comunicación de una organización política requiere trabajar en contacto directo y constante con el jefe de filas de la formación y su equipo. En comunicación política suelen surgir con frecuencia situaciones en las que los ritmos de trabajo tienen que ser muy rápidos -incluso si hablamos de política local-. La información debe transmitirse al representante político de forma inmediata para proceder a su análisis, la urgencia de los temas a menudo es evidente y los medios de comunicación presionan para obtener respuestas en los plazos que necesitan. Por eso, no es extraño que el jefe de prensa o el director de comunicación sea el primero en hablar por la mañana con el líder político, cuando éste aún está en su casa o dirigiéndose al trabajo, y que sea también el último de la oficina que hable con él por la noche.

De igual modo que el contacto entre el político y el responsable de comunicación es directo y constante, muchas veces la estrategia política y la comunicación van tan intrínsecamente unidas que resulta difícil decir dónde empieza la una y dónde acaba la otra. Por eso, entre las recomendaciones que desgranaré a continuación para sacar adelante con éxito la comunicación de una organización política a nivel local, tal vez haya alguna que pueda catalogarse indistintamente tanto en un lado como en el otro.

Comunicación

Por último, no podemos dejar de recordar que unas elecciones difícilmente se ganan durante los 15 días que dura una campaña electoral, sino durante los años anteriores a ella. De modo que, durante esos años:

  1. Tenéis que ser vosotros quienes marquéis la agenda. Dejar que las formaciones rivales marquen el ritmo es un error que os puede costar muy caro. Si, por el contrario, sois vosotros quienes generáis noticias organizando actos, buscando nuevos formatos o detectando los conflictos que surgen, entonces seréis vosotros quienes lideraréis la comunicación.
  1. No paréis hasta encontrar el mejor mensaje. Porque eso es prioritario. El mensaje debe ser sencillo, tanto por lo que se refiere al concepto como en su formulación. Si eres capaz de encontrar un mensaje que se entienda fácilmente, que provoque sorpresa, que sea original o valiente y que conecte con el estado de ánimo de tu electorado potencial, tendrás la pieza fundamental del puzzle.
  1. Busca todos los modos de hacer llegar tu mensaje a la gente. Aparte de los medios tradicionales, que no debes descuidar, existen nuevos canales, como las redes sociales, que han cambiado la forma en que ciertos públicos consumen la información. Además, Youtube y la presencia de vídeos en las ediciones digitales de los medios han posibilitado el auge de la vídeopolítica. El vídeo es una herramienta de la que no se puede abusar, pero que bien usada y en las circunstancias apropiadas puede tener una potencia tremenda.
  1. Practicad a menudo la “gimnasia de medios”. Una entrevista no puede ser un acontecimiento extraño, que provoque ansiedad o preocupación en el líder político. El político tiene que hacer mucha gimnasia de medios para estar en forma. Es bueno conceder todas las entrevistas que os pidan -las excepciones tienen que estar muy justificadas- y debéis buscar el tono y el enfoque adecuado para cada una de ellas. No hay fórmulas mágicas: para salir airoso de las entrevistas, reportajes o debates hay que prepararlos con anterioridad.
  1. El político y el jefe de prensa -sobre todo el jefe de prensa- deben llevarse bien con los periodistas. Esta afirmación puede parecer una obviedad absoluta. Sin embargo, los políticos no suelen ser demasiado dados a encajar bien las críticas. Y no es tan extraño saber de jefes de prensa que no contestan con prontitud las demandas de los periodistas o que les dan largas, incluso durante meses. En esas circunstancias, el periodista nunca sabe si los problemas de agenda son reales o bien una excusa para evitar una negativa. Siempre habrá medios de comunicación menos afines o tal vez directamente hostiles a vuestra formación política, pero llevarte bien con tu periodista de referencia en ese medio va a ser la única manera de suavizar las cosas si alguna vez lo necesitas.

Envía un comentario

*