Fernando Campaña. Ex-alumno del Máster en Enfermería Oncológica

Tengo la suerte de poder realizarme a diario gracias a mi profesión, la enfermería. Además de Diplomado Universitario de Enfermería por la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y Máster en Enfermería Oncológica en el IL3 soy aficionado a las nuevas tecnologías, lo que ha despertado mi interés en cómo éstas están afectando a las relaciones entre usuarios de la sanidad y profesionales. Esto me ha llevado a escribir el blog Nuestra enfermería para compartir pensamientos e inquietudes. Actualmente trabajo en el Hospital Sant Rafael de Barcelona y mis aspiraciones pasan por desarrollar al máximo la profesión enfermera, para lo que las TIC me ofrecen un abanico inmenso de oportunidades.

Cuidar la Sociedad 2.0: Apps Sanitarias

12 febrero 2013

En estos días se celebrará el Mobile World Congress, congreso dedicado a todo lo que envuelve a la telefonía móvil. Se trata de una feria mundial que presenta todas las novedades en el sector y que además nos muestra cual será el futuro, no solo en telefonía sino que en las telecomunicaciones. Se trata de un gran escaparate para presentar todo tipo de avances tecnológicos, en el que las marcas compiten entre ellas por posicionarse. ¿Pero qué tiene que ver con la salud?

El año pasado, justo hace un año leí una curiosa noticia. Las aplicaciones sanitarias para móviles crecerán en 2 años un 800%. Vaya, pensé, me quedé fascinado. Evidentemente en la noticia se mostraban las previsiones de usuarios de estas aplicaciones, que en 2015 superarían los 500 millones de personas. Además ya a principios de 2012 eran más de 6000 aplicaciones dedicadas. Éste es un gran mercado que las multinacionales quieren dominar. No solo profesionales como médicos o enfermeras, utilizan sus dispositivos con fines sanitarios. A nivel de usuario/paciente son muchas las personas que deciden y van a decidir gestionar su salud a través de este medio.

Este mercado generará más de 45 billones de euros en los próximos años. Claro, viendo las expectativas, en la conferencia anual promueven concursos de aplicaciones, uno dedicado a las aplicaciones en la salud el AppCircus ON Health, concurso itinerante a nivel mundial. Señores les ¿gustaría acudir éste año, y así conocer de primerísima mano, que novedades en aplicaciones de salud vendrán? No se preocupen están invitados (previo pago de 699 €), aunque más que seguro que se ofrecerá el evento por internet.

En Marzo del año pasado el Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, acogió Apps ON Health, primera conferencia en Europa de expertos en aplicaciones móviles en el campo de la salud, en la que los participantes exponían las características de todo este nuevo campo y su potencial, además de intentar poner un poco de cordura en todo esto.

Si, es necesario poner cordura. Desde mi visión enfermera, es algo parecido a lo que pasa con las dietas milagro. Me explico. Las dietas milagro son aquellas que, con hacerlas durante poco tiempo, prometen que se pierde mucho peso, arriesgando la salud del paciente. Generalmente son meramente un engaño o inútiles, aunque alguna de ellas ponga mucha tecnología de por medio, como alimentos en sobres deshidratados, que valen muy caros (aunque todo parece muy formal porque se vende en la farmacia). Al igual que pasa con las dietas, muchas de las aplicaciones (la mayoría), no cumplen con la función que prometen, o no son exclusivamente sanitarias, o no tienen detrás un soporte científico que las acredite.

La gran parte de las aplicaciones están destinadas a los pacientes, sobre todo los pacientes crónicos, que son los que pueden sacar mayor beneficio. Esto es debido a que la enfermedad crónica necesita de 2 cosas muy importantes, la monitorización y la educación. Es fácil llevar a un dispositivo móvil estas dos premisas, pero las personas que utilizan éstas deben de estar seguras que la información es fiable y segura (al igual que la información sanitaria en la red). Además la monitorización de la enfermedad sin control sanitario, puede no servir de nada si la persona no entiende su enfermedad y los riesgos de ésta (por ejemplo la diabetes).  Por otro lado los laboratorios farmacéuticos son los que más se van a esforzar, y se esfuerzan, en ponernos éstas aplicaciones en la mano, conjuntamente con algún producto que nos vendan.

Un ejemplo ficticio: un tipo de insulina que disponga de una app descargable para que el paciente anote sus dosis y sus resultados de glucemia. Muy práctico, ¿no? Y si además  se le vende al médico que puede consultar los resultados que anotan los pacientes, fantástico. Esto sería ejemplo de buena praxis, pero….¿qué respaldo tiene?

Al igual que con todo, debemos exigir garantías, y deberíamos poder denunciar aquello que es fraude. Garantías de que son apps fiables, respaldadas por estudios, con resultados publicados. Y no solo a nivel de pacientes, si no que a nivel profesional deberíamos hacer lo mismo. He leído un artículo muy interesante que hace referencia a todo esto, When to ignore That mobile health app, de Paul Cerrato, editor de InformationWeek Healthcare. En él expone que tanto pacientes como médicos han de tener cuidado con las apps sanitarias. Pone el ejemplo de una app para disminuir los signos y síntomas de un trastorno depresivo que realmente no hace nada, y de otra que sirve para ver resultados de placas de RX en un dispositivo móvil, cosa que por cómoda que parezca se desaconseja, ya que las resoluciones que se necesitan son muy altas y los dispositivos pueden no estar a la altura.

En el artículo se propone 3 criterios a aplicar antes de elegir una app sanitaria:

  1. Que existan estudios que respalden su utilidad, quien la desarrolla, con que apoyos cuenta ( por ejemplo si la desarrolla una universidad y lo hacen expertos en la materia ).
  2. Que lo que haga sea creíble físicamente. Éste punto, en muchas ocasiones, por desconocimiento de la persona, va a necesitar de la ayuda de un profesional que corrobore aquello que afirma el anuncio de la app. Pedir consejo a un profesional en la materia.
  3. No fiarse en exceso de evidencias de tipo anecdótico, como que la aplicación la anuncie un deportista o un personaje público que diga que a él le fue bien.

No es que yo no sea un fan de las app, de hecho he intentado crear una, es un mercado tentador, pero lo cierto es que hay que ser responsable, y pedir responsabilidad en todo lo que se hace y se nos vende. Es un mercado sí, pero todo aquello que va dirigido a las personas y su salud ha de mirarse con lupa. El papel de la enfermería, como educadora de la salud, es estar al día conocer y educar a la población en todo lo que concierne a su salud, también tener en cuenta las famosas apps.

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7 Comentarios

Completamente de acuerdo con Fernando. La tecnología avanza a pasos largos y cada vez tenemos más apps de salud disponibles. Es importante estar al corriente de las nuevas tecnologías y aplicaciones no sólo para evitar quedar obsoleto, pero especialmente para permitir brindar a los pacientes la última tecnología en lo que a servicios de salud se refiere

Jose Garrido

Gracias por tu aportación Fernándo. Creo que más gente debería de pensar como tú en este asunto. Me parece un problema que la tecnología pueda alejarnos del trato humano que requiere la medicina.

Maria Neus Bel Ferre

Estoy de acuerdo , hoy precisamente leía sobre la implantación , que me parece estupendo, del control de sintrom desde el mismo domicilio . Primeramente hay que tener la información de la enfermedad y sus posibles complicaciones muy claras ,lo que debe ser un apciente experto y despues dominar la comunicación via informàtica con el profesional en el momento adecuado.

    Evidentemente utilizar las nuevas tecnologías en la salud necesita de pacientes que las sepan utilizar. En pocos años éstos serán mayoría, cada vez son más accesibles; como por ejemplo desde el televisor. Por otra parte la gestión de la propia salud es parte imprescindible en las relaciones terapéuticas, pacientes crónicos deben ser educados en sus enfermedades y como gestionar su salud. Las nuevas tecnologías pueden ayudar en esto.

Maribel

En los tiempos que corren, creo que se ha de ser cauto con todo aquello que proponga substituir la relación humano-terapéutica.
Qué impotente me siento cuando he de transmitir mi información a un contestador!! No lo traslademos a las relaciones asistenciales.
Un saludo.

Isabel

Estoy contigo Fernando, no todo vale para vender, siempre y cuando este en juego la salud de las personas, ya que, si por desgracia hay muchisima gente que se auto medica y no acuden a los profesionales, imaginate si se creen que con esa App, se va a poder sustituir al profesional, porque creen que la informacion que reciben es válida al 100 x 100.
Yo no recomiendo a nadie que se diagnostique por si mismo. Hay que acudir a un profesional, porque con la Salud no se juega.
Un beso y un fuerte abrazo primo.

    No hay que tener miedo a lo nuevo, sólo hay que poner conciencia en ello. El problema y el riesgo es que sobretodo las nuevas tecnologías nos adelantan y nos superan, no sólo a las personas, si no que también al sistema, que se a quedando obsoleto y pierde filtros. Por eso ,os profesionales sobretodo tenemos que estar al día, y ver y valorar como incorporar las nuevas tecnologías.

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