Roger Marcos i Marcé. Director del Máster en Gestión de Eficiencia Energética *

Ingeniero industrial.

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*IL3 ofrece también la modalidad on-line del Máster en Gestión de Eficiencia Energética

¿El momento de la eficiencia energética?

8 junio 2012

El sector energético ha sido, es y seguirá siendo uno de los más importantes, tanto desde el punto de vista económico como medioambiental, del siglo XXI. Históricamente, la energía (su generación, explotación, uso, distribución, transporte y consumo) ha estado relacionada con tensiones económicas (aumentos de demanda energética por parte de los países en desarrollo), conflictos y cómo causante, en una parte muy importante, del cambio climático.

El denominador común que tienen todos estos aspectos relacionados con la energía es que su punto de partida es la gestión de la oferta, es decir, de la generación energética. El siglo XXI estará protagonizado por la gestión de la demanda. Es decir, pasaremos de la preocupación por la cantidad de energía que necesitamos generar para conseguir nuestros objetivos (económicos, de productividad, de confort, de desarrollo, etc.) a pensar en cual es la cantidad de energía que realmente necesitamos para conseguir estos objetivos y cuando, cómo y qué podemos hacer para aumentar el ahorro y la eficiencia y reducir esta energía hasta ahora necesitada.

La Agencia Internacional de la Energía, así como el resto de actores, agentes e instituciones del sector energético, han entendido finalmente que el ahorro y la eficiencia energética son la clave para conseguir los retos de competitividad y respeto al medio ambiente a nivel mundial. En este sentido, la Comisión Europea, con la intención de alcanzar los objetivos del 20/20/20 para el 2020 (20% de renovables, 20% de disminución de emisiones de CO2 y 20% de ahorro de energía primaria para 2020) está elaborando una nueva Directiva Europea de Eficiencia Energética. Esta nueva Directiva fusionará la directiva vigente de fomento de la cogeneración (2004/8/CE) y la del uso final de la energía y los servicios energéticos (2006/32/CE) con el objetivo de reconducir la estrategia europea en materia de eficiencia energética actual para conseguir este 20% de ahorro de energía para el 2020 (la Comisión Europea consideraba que dejando la estrategia tal y como se encuentra actualmente se conseguiría un porcentaje de ahorro alrededor del 11% de energía primaria, lejos del 20% anhelado).

Esta Directiva, ambiciosa en algunos aspectos y con algunas dudas en otras (por ejemplo el trato que está teniendo la cogeneración no es todo lo positiva que se necesitaría) marcará el futuro de la eficiencia energética en Europa durante la próxima década. La necesaria reducción de consumos finales pero la aún más necesaria transformación eficiente de la energía (desde los aún necesarios combustibles fósiles más limpios y eficientes como el gas natural) fijarán las actuaciones futuras de los gobiernos de la Unión Europea. Los mantras de la seguridad de abastecimiento, el aumento de competitividad industrial y la protección medioambiental siguen vigentes y tienen que salir reforzados de una Directiva Europea que consiga incorporar todos los matices necesarios para que su aplicación sea un éxito para alcanzar los objetivos fijados.

A nivel catalán y español el panorama actual es otro. A partir de la publicación del RDL 1/2012 el pasado 27 de enero de 2012, el mercado energético relacionado con las energías renovables y la cogeneración se ha paralizado y ha aparecido una profunda incertidumbre. A la crisis económica (que ya había afectado alguno de estos sectores), se ha sumado este Real Decreto Ley que ha suspendido (esperemos que temporalmente y durante un período relativamente corto) el Régimen económico de primas a renovables y cogeneración. Esta suspensión ha dejado en el aire multitud de proyectos en los que la eficiencia energética era el vector tractor principal para su ejecución. En efecto, todos aquellos desarrollos que se basaran en una cogeneración, en muchas ocasiones a través de las Empresas de Servicios Energéticos (ESEs o ESCOs en inglés) se han visto completamente afectados por esta nueva regulación.

En el reciente Congreso de ESEs celebrado en Barcelona (con más de 800 participantes) esta suspensión fue uno de los aspectos más comentados, tanto a nivel de ponencias como sobre todo en las conversaciones de pasillos. España, que debe hacer frente a un muy elevado Déficit Tarifario, necesita de decisiones y actuaciones decididas con el múltiple objetivo de frenar y eliminar este Déficit, a la vez que conseguir los anteriores objetivos a nivel europeo fijados.

En paralelo a la aprobación del RDL 1/2012, se han publicado otras normativas de impacto en el mercado energético (y de la eficiencia energética) como el RD 1699/2011 de conexión de instalaciones de pequeña potencia y la circulación del borrador de RD de Balance Neto. Toda esta regulación y normativa aprobada y en discusión, persiguen el doble objetivo (con más o menos éxito) de promover la eficiencia energética en muchos casos a través de la generación distribuida de energía.

Por todos estos aspectos, y respondiendo a la pregunta que se hacía cómo título al artículo: sí pienso que es el momento de la eficiencia energética. En un momento aún de contracción económica como el actual en el que los precios energéticos están subiendo y lo seguirán haciendo (petróleo y electricidad en España), la necesidad de ahorrar y aumentar la eficiencia de los procesos industriales, de las instalaciones, de los edificios, en los servicios municipales, y del transporte será prioritaria para recuperar parte de la competitividad perdida y conseguir también, porqué no, ser un referente en este campo. Las herramientas existen y las opciones están ahí. El momento es el oportuno, la voluntad política lo tiene que apoyar y las empresas y el sector tendrán que hacer grandes esfuerzos para que esto se convierta en una realidad.

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2 Comentarios

Yo creo que es, sin duda, el momento de la eficiencia ecológica. No solo es la idea de unos pocos, sino que ya está reconocida (aunque sea en parte) por organismos oficiales como el camino a seguir. También hay que reconocer el mal uso que a veces se está haciendo de este tema, como ejemplo todos los electrodomésticos que se venden con la cantinela de “etiqueta energética A” como método de venta, no porque realmente les interese la eficiencia. Pero bueno, es lo que nos llevamos de paso. Para completar un poco lo dicho, es de valorar que también en nuestras casas estaría todo lo dicho en el artículo, prueba de ello es esta información https://www.certicalia.com/blog-certificado-energetico/instalar-energias-renovables-en-casa/ donde se expone. Pero una vez mas, ahora todo se desdice y nos quedamos con el camino a medias. Yo soy un poco escéptico con el tema (puede ser solo entendido como una moda y no como algo real), pero aun conservo esperanzas.

Está claro que es un momento de repensar hacia donde vamos y cómo vamos a llegar. Durante los tiempos de la “bonanza” todo ha sido derroche y ahora llega el momento de buscar la eficiencia y observar las necesidades de reales, asi como de innovar para crear o mejorar nuevas formas energeticas que apoyen esta nueva travesía. Este cambio tendran que apoyarlo tanto los gobiernos como las empresas y los consumidores , independientemente de las “pérdidas” que puedan tener todos en un primer momento como consecuencia de los cambios que tan necesarios son. En definitiva todos tienen que cambiar la forma de pensar y actuar.

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