Pere Estupinyà. Experto del Postgrado en Digital Learning y Experiencias de Aprendizaje Emergente

Presentador y Director de “El Cazador de Cerebros” en TVE

“La ciencia ayuda a decidir mejor”

27 noviembre 2017

El Postgrado en Digital Learning y Experiencias de Aprendizaje Emergente organizado por IL3-UB contó con el periodista y divulgador científico Pere Estupinyà, que habló con los alumnos en un webinar donde explicó la importancia de la ciencia en el día a día.

El mundo actual está sufriendo lo que Pere Estupinyà –presentador y director de contenidos del programa divulgativo de La 2 de TVE ‘El cazador de cerebros’- llama un proceso de aceleración, no de revolución, que afecta ineludiblemente a todos y cada uno de los individuos, cambiando su comportamiento.

El periodista científico y divulgador, autor de los libros ‘S=EX2’ y ‘El ladrón de cerebros’ apostó en su programa por traer el pensamiento científico a la vida cotidiana. En ese sentido, trata de aprender cada día nuevos conceptos y reinventarse como persona y trabajador para comprender mejor su entorno.

Siguiendo los parámetros de la ciencia se pueden resolver problemas de la mejor manera posible. Ante una dificultad, muchas personas optan por seguir una solución a ciegas, de forma dogmática. La ciencia ayuda a ser un poco más escéptico, experimentar y comprobar qué hipótesis es la mejor. La duda, asegura Estupinyà, es una aliada.

La capacidad de aprendizaje y adaptación a los nuevos tiempos

Ante la necesidad imperiosa de adaptarse a los nuevos tiempos, el aprendizaje continuo y la adaptabilidad son una clara muestra de cómo puede ser beneficioso este planteamiento ante la vida. “Hay que encontrar las vías más eficientes para aprender, sin perder el tiempo”.

Muchas profesiones requieren hoy el uso de nuevas herramientas, nuevas tecnologías que facilitan el trabajo. Y está al alcance de todos aprenderlas de forma autodidacta. Un comunicador científico como Pere Estupinyà ha tenido que aprender a manejar redes sociales de forma efectiva, la gestión de contenidos en páginas webs, y además convertirse en experto en temas que ignoraba completamente al inicio de su trabajo.

Es el caso de su segundo libro, S=EX2, que surgió como idea tras acudir a un congreso de neurólogos que trataban el sexo y en el que vio la oportunidad de empaparse de un tema con mucho potencial.

Tras documentarse leyendo papers, leer muchos libros de “cabecera” de la facultad de psicología y entrevistarse con expertos en la materia, publicó un libro que tuvo un gran impacto en el sector especializado y que ahora le brinda la oportunidad de asistir a conferencias donde él es ponente.

Para gestionar todos estos inputs mientras se siguen asentando nuevos conceptos, es muy importante mantener un alto nivel de organización y, sobre todo, no perder nunca el interés. La ciencia – asevera Estupinyà- puede ser un muy emocionante, pero para reflejar los sentimientos que emanan de un experimento habría que cambiar la forma en que se presenta a la sociedad.

Carl Sagan, creador del popular programa Cosmos, afirmaba que lo fundamental en la ciencia es encender primero la llama del asombro. De esta manera, un estudiante o un trabajador seguramente tendrán más motivación por seguir aprendiendo tras ver lo asombroso que resulta un nuevo avance tras su aplicación práctica.

En línea con este pensamiento, Pere Estupinyà está comenzando un proyecto con docentes y pedagogos de la UB que trata de convertir su programa ‘El cazador de cerebros’ en una herramienta educativa que sirva para llevar a las aulas los momentos más extraordinarios de la ciencia.

Ilustración por Isabel Aparici.

Visual Thinking del webinar por Isabel Aparici.

Los nuevos paradigmas del trabajo

Los grandes avances de la ciencia y la tecnología se harán notar, sobre todo, en el futuro del trabajo, que avanza inexorablemente hacia la automatización de los procesos en todos los sectores.

La posibilidad de establecer una renta básica que cubra las necesidades primarias sin tener la obligación de trabajar es un escenario que cada vez se plantea con más fuerza, pero no trabajar no significará no hacer nada.

La sociedad deberá hacer frente a un cambio de paradigma en cuanto al concepto de los incentivos como una recompensa económica para encontrar la satisfacción a nivel personal, o por la idea de contribuir a la comunidad.

Este futuro, no obstante, no afectará al mundo laboral a corto plazo. La curva de la innovación genera una pendiente de expectativa ante todos los avances al que sigue un valle de desilusión en el que se encuentran ahora fenómenos como la realidad virtual y las impresoras 3D. Los cambios que traerán no se producen inmediatamente y lo mismo puede pasar con la robótica.

Para contemplar el día en que un robot pueda realizar una tarea doméstica con la agilidad y velocidad de un ser humano queda mucho tiempo, pero sí es cierto que su implementación en el mundo laboral puede producir que se pierdan muchos puestos de trabajo.

La inteligencia artificial (AI) puede sustituir al humano. Gracias a la AI ya se están analizando radiografías mejor, con menos errores, que los cometidos por un radiólogo. Y cuando una máquina es capaz de equivocarse menos, el cambio es inevitable.

Es una realidad que ya afecta a procesos tan simples como pedir comida en restaurantes de comida rápida. En McDonalds por ejemplo, puedes ir a la caja pero también pedirlo en los ordenadores dispuestos en el local. También hay empresas que hacen bots para ayudar en los chats de la web, en los que parece que estás conversando con un humano, pero no es así.

La previsión ante el cambio

Todo esto provocará que haya un periodo de crisis con personas excluidas que se verán desempleados y sin la capacidad de reciclarse. Por ese motivo es tan importante que los jóvenes, que vivirán un cambio fijo, estén abiertos a seguir aprendiendo cada día.

La buena noticia es que hay tiempo para preparar esta situación y cada empresa y cada país debe pensar desde ya cómo afectará a sus trabajadores y ciudadanos esta sustitución de la mano de obra. Por supuesto, cada situación requerirá una solución diferente, pero debe empezar a buscarse lo antes posible.

La cuarta revolución no cambia lo que hacemos sino a nosotros. De momento, la inteligencia artificial y la robótica han afectado nuestras costumbres, pero no han cambiado al ser humano sustancialmente. Por ese momento, Pere Estupinyà mantiene que no estamos en un momento de revolución, pero sí de aceleración.

¿Sabías que...?

Pere Estupinyà es experto del Postgrado en Digital Learning y Experiencias de Aprendizaje Emergente que te acompañará en la construcción y desarrollo del cambio de paradigma en educación, dando riendas al alumnado o al cliente interno, haciéndole gestor principal y partícipe activo de su aprendizaje, descubriendo y aprovechando su potencial y talento y estimulando su creatividad e innovación.

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