Alfredo Hernando Calvo.

Psicólogo, investigador y creador del proyecto escuela21.org

La innovación en centros educativos: oportunidades y desafíos en un contexto de pandemia

27 julio 2020

El pasado martes 21 de julio se realizó el Webinar sobre Innovación en los Centros Educativos, en el marco del Postgrado en Ecosistemas de Aprendizaje: Innovación en la Formación. La sesión fue moderada por las directoras del postgrado, Esther Subías y Carme Rovira, y estuvo a cargo del Sr. Alfredo Hernando Calvo, psicólogo, investigador y creador del proyecto escuela21.org, un laboratorio de innovación educativa que viaja por el mundo con el objetivo de identificar, comunicar y replicar las mejores prácticas de las escuelas más innovadoras a nivel internacional.

A lo largo de la exposición, Alfredo compartió distintos escenarios y experiencias pioneras, a la vez que brindó herramientas para pensar tanto los procesos de cambio que se aceleraron partir de la pandemia como también los desafíos que se abren a futuro para las escuelas, en un contexto de gran incertidumbre.

Para explicar los procesos de innovación que han avanzado en el último tiempo en las escuelas, el psicólogo e investigador utilizó como metáfora dos imágenes contrapuestas: por un lado, la de un pasillo de escuela tradicional, blanco y uniforme y, por el otro, la de un aula colorida, abierta y dinámica. En este sentido, apuntó que “hemos pasado de la escuela de los pasillos, que marcó el hito de la educación universal del siglo XX, a la escuela de los colores, de la personalización del aprendizaje. La primera nos permitió tener a todos los alumnos en clase, ahora lo que nos planteamos es sacar lo mejor de ellos”.

“Una de las claves de la innovación son los equipos docentes, trabajando juntos”.

De esta manera, los nuevos enfoques están alineados con la idea de poder poner los espacios al servicio de cada estudiante para obtener su máximo potencial. El primero que planteó el experto fue el escenario de aprendizaje colaborativo, el cual refiere a la capacidad de trabajar por proyectos pero sobre todo de forma cooperativa. En este sentido, explicó la importancia fundamental de empoderar a los estudiantes, hacerlos partícipes de los procesos de evaluación y hacerlos parte del crecimiento y los cambios de la escuela.

Otra de las metodologías destacadas fue la de Playlists educativas, es decir, el diseño de listas de contenidos para alumnos con necesidades específicas. “Se trata de pasar del modelo cerrado del cassette, donde todos los alumnos deben escuchar lo mismo, al de Spotify, donde hay distintas listas adaptadas a cada estudiante. Necesitamos contenidos y actividades que puedan consumirse de una forma mucho más versátil”, aseguró Calvo.

Por último, el concepto de paisajes de aprendizaje refiere a una pedagogía del siglo XXI que busca la personalización del aprendizaje a través de un marco visual y un itinerario muy particular. La idea es que pueden estar todos los alumnos trabajando juntos en el aula, pero que convivan distintos contenidos, actividades y momentos de evaluación acordes a las necesidades específicas de cada uno.

En cuanto a cómo pueden activarse este tipo de procesos, el experto explicó que “la innovación surge de la adaptación a desafíos, de la necesidad de mejora a partir de una problemática o necesidad del entorno. Muchas veces donde hay más necesidad de cambio, hay más posibilidad de innovación”, y que estas transformaciones empiezan por los docentes, aunque también legisladores e investigadores pueden trazar líneas de progreso.

Sin embargo, la investigación ha dejado en claro que no existe una sola receta universal para todos los centros educativos del mundo, sino que es importante encontrar qué enfoques se adecúan mejor a la realidad de cada aula. Será considerada una escuela innovadora aquella que busca el éxito para todos sus alumnos sin distinción y a pesar de las necesidades que tengan. En ese proceso de personalización, se necesitan herramientas, de usos de espacios y metodologías al servicio de los estudiantes. La última evidencia que nos demostrará si cada enfoque da buenos resultados, siempre, serán los estudiantes.

Con respecto al momento tan particular que están atravesando las escuelas alrededor del mundo, Alfredo ha destacado que “la pandemia, entre muchas desgracias y desigualdades, también ha acelerado mucho los procesos de mejora”. Sin embargo, también ha aclarado que el confinamiento no ha impactado a todas las escuelas por igual, en tanto el tiempo y la dificultad de adaptación al nuevo escenario han sido menores para aquellas donde ya se habían implementado elementos de transformación, ya que estaban más preparadas.

En este sentido, aseguró que «igual que la COVID-19 fue una prueba de estrés para el sistema sanitario, también lo fue para el sistema educativo». Intentamos traducir las características de la escuela en casa, pero nos dimos cuenta de que la escuela no cabía en el ordenador. Entonces muchos entendimos que la escuela no es el edificio físico sino que es el espacio donde ocurre el aprendizaje; por lo tanto se puede construir aprendizaje en otros escenarios pero cambiando las reglas, porque «en el ámbito digital cambian los tiempos y escenarios”.

De esta manera, el confinamiento significó un momento de mucho aprendizaje que, según entiende Calvo, todavía sigue abierto. “Tenemos que seguir en ese camino, nos quedan muchos meses de aprendizaje. Va a ser un curso escolar muy duro”, explicó. Entre los escenarios posibles, destacó la posibilidad de una vuelta a la escuela con medidas sanitarias restrictivas, lo que implicaría cambios en el uso de los espacios, o una vuelta a un confinamiento con modalidad online.

La escuela de la desescalada

“Lo que creo que no va a pasar es que volvamos a la escuela que tuvimos. Tenemos que aprovechar esta oportunidad para acelerar y compartir con más personas el camino que estábamos iniciando”, aseguró, y remarcó la importancia de insistir en la formación de competencias digitales y de la sinergia y colaboración no sólo entre docentes, sino también entre escuelas e incluso de las escuelas con otras instituciones, como puede ser la biblioteca pública, para que puedan servirle de apoyo como espacios de aprendizaje, de conectividad y de lucha contra la desigualdad que se vio profundizada en los últimos meses.

También se destacó la importancia de “confiar en que los alumnos quieren aprender, poder darles a ellos responsabilidad sobre su propio aprendizaje y participarles de los procesos de evaluación”. Finalmente, se hizo hincapié en el rol de las administraciones, de la importancia de que se pongan al servicio de los centros educativos y elaboren protocolos y soluciones que se puedan compartir. “Este es el momento en que las instituciones y los organismos territoriales tienen la oportunidad para destacar y ofrecer un apoyo a las escuelas”, aseguró Alfredo.

¿Sabías que...?

El Postgrado en Ecosistemas de Aprendizaje: Innovación en la Formación tiene como objetivo identificar y aplicar herramientas y recursos digitales a la formación aprovechando al máximo su potencialidad.

Artículos relacionados

Envía un comentario

*