Meritxell Balcells. Directora del Colegio SIL

“Nuestro modelo social no está preparado para la evaluación por competencias”

21 marzo 2017

Sin renunciar a innovar, SIL apuesta por la mejora continua de aquello que funciona sin forzar cambios radicales globales en sus modelos y metodologías. Su directora, ex alumna del Máster en Dirección de Instituciones Educativas de IL3-UB, nos explica los motivos: ofrecer estabilidad a la comunidad educativa a través de un proyecto que incorpora propuestas diferenciales como el trilingüismo y donde las necesidades son el motor de la evolución de la institución.

¿Cómo conciliar la pluralidad de la oferta del sistema en medio de una  tendencia generalizada hacia la innovación educativa?

La clave está en mantener el modelo educativo que propone cada centro… Personalmente creo que un movimiento de renovación drástico no debería ignorar los aspectos positivos que también existen en cómo se estaba trabajando hasta ahora. Hay cosas que funcionan, y por supuesto, se pueden mejorar –los estilos, las metodologías de trabajo, las actividades–, pero no hace falta cambiarlas.

Todos los centros educativos queremos lo mismo: formar a ciudadanos que sean capaces de adaptarse a un modelo de vida que aún no conocemos. Y por lo mismo, nadie sabe cuál es la mejor manera de desarrollarlos. Lo que tenemos que aprender de la historia de la educación es que, en determinados momentos, hay modelos educativos que funcionan y otros que no. Por ello es importante ser conscientes de cuál es nuestro momento educativo y utilizar todos los medios que nos ofrece para alcanzar nuestro objetivo.

Es un momento de cambio y hay padres que nos demandan estabilidad y coherencia en nuestras propuestas. Más que los alumnos, los que más sufren los cambios son las familias. Un cambio radical del modelo educativo produce mucha inseguridad, lo que acaba quebrantando la confianza de la comunidad.

Pero no se puede dejar de innovar ¿Qué propone?

Crear necesidades es básico. Cuando se crea la necesidad tenemos un 99% de posibilidades que funcione el cambio que queremos introducir. Mi visión no va por la línea de imponer cambios metodológicos radicales, sino mejorar lo que ya estamos haciendo bien y funciona. Hay escuelas que se han visto con el valor de erigirse como innovadoras. Nosotros estamos continuamente introduciendo mejoras siempre a partir de necesidades, porque es lo que ayuda a no romper el equilibrio con las familias. No estamos experimentando… En este sentido innovamos entendiendo que Innovar no es hacerlo todo nuevo sino extraer valor añadido a los recursos existentes o generar uno nuevo.

En todo caso, de toda la corriente innovadora, con lo que me quedo es con la ilusión que aporta a los profesionales de la educación. Intentar hacer las cosas diferentes para que mejoren es una actitud que se ha de aprovechar.

Meritxell Balcells, Directora del Colegio SIL

Meritxell Balcells, Directora del Colegio SIL

Ahondando en una de vuestras propuestas educativas, el trilingüismo ¿Qué impacto tiene en los alumnos el aprender tres lenguas de manera simultánea?

En primer lugar, quiero destacar el hecho que aprender tres lenguas no supone ningún esfuerzo adicional para los alumnos. Es un aprendizaje natural que confirma la plasticidad que tienen para diferenciar las lenguas según el contexto. Muchas de las familias que están con nosotros están por esta apuesta que hacemos del trilingüismo. Primero porque el marco universitario europeo exige un nivel de inglés y nuestros alumnos acaban la escolarización con la preparación y la certificación suficiente para incorporarse en él. En segundo lugar, porque el trilingüismo nos aporta un plus de multiculturalidad. Para los que vienen de fuera les entrega un marco de seguridad que en otras instituciones monolingües no tienen, y para todos, significa un aprendizaje. Más si se considera el modelo social hacia el que vamos.

¿Qué planteamiento pedagógico exige el trilingüismo?

Cada etapa tienes sus particularidades. En primer ciclo de infantil ya tienen la intervención del especialista en inglés. A partir de segundo ciclo, tienen dos horas de inglés diarias que se trabajan con otras actividades como psicomotricidad. En primaria comenzamos con la especialización de las áreas, por lo que hay asignaturas que se imparten en inglés, otras en catalán, otras en castellano… No es un 33% exacto, sino que va evoluciona según las necesidades manteniendo siempre dos ejes: educación física siempre es en inglés y matemáticas siempre en castellano. Los niños pasan de una lengua a otra de manera natural, lo que demuestra su capacidad de adaptación al contexto.

El principal reto de este modelo se plantea no en relación a los profesionales ni a los alumnos, sino en relación al sistema, demasiado rígido en lo que se refiere a la lengua vehicular, el catalán en nuestro caso, que dificulta que alumnos extranjeros que se incorporan en secundaria puedan conseguir el graduado, a pesar de ser académicamente excelentes… Es una propuesta para la que, en este caso, el marco administrativo no tiene una respuesta adecuada. En este sentido, el compromiso y la dedicación de nuestros docentes está siendo clave para ayudar a los alumnos.

Uno de los objetivos planteados en vuestro Plan Anual del Centro es ampliar el uso de las nuevas tecnologías en los docentes ¿Qué tipos de tecnologías apostáis y para qué?

La tecnología se ha integrado como un elemento más del proceso educativo. Junto con libros y libretas contamos con pizarras digitales y no se concibe ninguna clase donde no se incorpore el elemento tecnológico.

¿Por ejemplo?

Una de las tecnologías que se está demostrando altamente efectiva es el móvil y las aplicaciones. Tecnología de cuarto de ESO está plenamente dedicada a la creación de ‘es en la gestión en la práctica Seediambiente, por ejemplo.elos y metodologapps’ y también utilizamos aplicaciones para sensibilizar en relación a temas de salud o medio ambiente, por ejemplo.

Creo que hemos de apostar por la tecnología viva, integrándola con métodos más clásicos, considerándola como otro de los recursos a nuestra disposición para el proceso de aprendizaje. Es un enfoque que tiene que ver con el planteamiento que hace el centro: hay clases que los niños están sentados con sus libros y tomando apuntes, hay otras donde los verás haciendo un trabajo más colaborativo en grupos, y las hay en las que estarán todos trabajando con el recurso del móvil.

Trabajamos sobre la base que no hay un modelo único para el aprendizaje. Se incorpora aquello que funciona, lo adaptamos a la realidad de momento, y por ello, podemos convivir con varias metodologías. La experiencia me demuestra que es preferible no cerrarse en una única propuesta…. No todo es blanco ni todo es negro. Lo que hay que hacer es escuchar mucho y ser muy consciente de las capacidades de la institución y las demandas de las familias. Utilizamos nuevas tecnologías, apostamos por matemáticas manipulativas, pero no en exclusiva, son propuestas que incorporamos a metodologías que ya hemos visto que funcionan.

¿Cómo realiza SIL la evaluación de los procesos de aprendizaje?

Está muy bien que enseñemos y que evaluemos por competencias, pero el día que la universidad aplique este mismo método el sistema será coherente. Tengo la impresión que se está experimentando con primaria… ¿Qué sentido tiene evaluar por competencias en una etapa si luego sabes que acabarás buscando el número? El modelo de innovación que apuesta por olvidarse de cómo se estaban haciendo las cosas hasta ahora para plantear algo totalmente nuevo debería generar reflexión. Básicamente porque no sé hasta qué punto se ha pensado en cómo se evaluará a estos niños.

Nuestro modelo social no está aún preparado para la evaluación por competencias, seguimos hablando de la importancia de las milésimas en las pruebas de acceso a la universidad… Si el sistema acaba en números, evaluemos con números y que no nos dé miedo. Hay rúbricas y otros tantos sistemas para evaluar con números. Las corrientes innovadoras no han presentado aún ninguna propuesta de evaluación consistente y sólida: dime cómo evalúas y te diré cómo educas.

Colegio SIL

Colegio SIL

Según el PEC, vuestro modelo de gestión está diseñado con el objetivo de integrar en él a toda la comunidad educativa ¿Cómo se consigue la implicación de todos los actores en la gestión?

Es importante destacar que SIL apuesta por una estructura vertical y jerarquizada, lo que convierte a la dirección del centro en un líder dinamizador de todos los actores implicados en el proceso educativo. Por ello tengo reuniones con los representantes de toda la comunidad, sobre todo los maestros, de manera periódica. Y como directora no tengo clases lectivas. Pese a que es un tema que suscita debate, es primordial que así sea: invierto todo mi tiempo en reunirme con los equipos de infantil, primaria y secundaria; con los jefes de estudio, las juntas de evaluación, las familias que lo solicitan, de manera trimestral con los alumnos delegados de clase… Un modelo que me permite acceder a mucho conocimiento y tener el tiempo para gestionarlo. Tomo conciencia de todas las miradas ante un mismo proceso educativo, y eso es fundamental en mi papel de directora.

¿Y entre la comunidad?

Impulsamos espacios en los que los alumnos de diferentes niveles comparten actividades: tutores de lectura, voluntarios de la lengua, tenemos la semana de las ciencias, la de las artes y la de las letras donde todos los alumnos trabajan bajo un proyecto común y en donde también participan los padres desde su conocimiento, las jornadas de puertas abiertas, el día de las familias… Cada miembro de la comunidad tiene su lugar en el proyecto.

¿Qué espera la comunidad de tu figura?

Que sea una persona resolutiva. Que sea capaz de canalizar sus demandas, hacer propuestas y ejecutarlas. Llevar a la comunidad de la mano para conseguir ser la institución que nos hemos planteado. Marcar la línea a seguir. En ese sentido, es imprescindible la confianza, el apoyo y la implicación por parte del equipo docente. Tener la capacidad de crear necesidades, y una vez esto está en marcha, trabajar con el equipo para darles respuesta. Siempre aspiro a ser una líder dinamizadora y democrática.

Y además de motivadora, ¿qué otras competencias y habilidades están siendo claves para tu día a día al frente de SIL?

Para alcanzar este rol entre la comunidad ha sido imprescindible incorporar en mi perfil ciertas habilidades ‘soft’ –comunicación empática, escucha activa, flexibilidad…–, sin embargo, también fue clave la experiencia del máster en dirección de instituciones educativas porque me ha permitido poner nombre, mejorar y potenciar todas aquellas metodologías y técnicas más propias de un gestor de empresa que muchas veces no están profesionalizadas en el ámbito de la educación. Aplicar marketing a nuestros procesos de captación de alumnos, mejorar las dinámicas de colaboración interna o trabajar en base a KPIs y objetivos son propuestas que sin duda hemos de comenzar a adaptar en las instituciones educativas que miramos al futuro.

¿Sabías que...?

El Máster en Dirección de Instituciones Educativas te aportará herramientas para que superes los retos actuales de la gestión, administración y dirección de centros educativos. Orientado a la práctica, el programa te aportará las habilidades y los conocimientos necesarios, potenciando tus capacidades para superar los retos del día a día en un centro educativo.

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