Oreto Domènech. Ex-alumna del Máster en Literatura en la Era Digital

Soy valenciana y trabajo como profesora de lengua i literatura catalanas en un instituto del sur del País Valenciano. Soy miembro activo de la asociación de experiencias cooperativas con tic para la enseñanza Un entre tants (http://1entretants.ning.com). Me encanta la poesía, me interesa la traducción y cualquier otra cosa relacionada con la literatura. Soy Máster en Literatura en la Era Digital y miembro del grupo de investigación Hermeneia: estudios literarios y tecnologías digitales de la Universidad de Barcelona.

En la era digital la literatura está más presente y más accesible que nunca.

19 octubre 2012

La Literatura en la Era Digital… ¿el término, y por supuesto el contenido del Máster, va más allá de la divulgación de los libros en formato electrónico?

Sí, en el Máster se estudia el fenómeno literario en la actualidad, pero para ello se tienen en cuenta algunos fundamentos de la literatura más clásicos. Por ejemplo, se estudia la teoría de la literatura como una base sólida y la literatura comparada, es decir, el análisis del texto literario en relación con otras artes como una herramienta de análisis muy de acuerdo con los tiempos actuales en los que la mezcla de lenguajes y discursos está al orden del día. Desde este punto más “tradicional” llegamos hasta la literatura en el entorno digital desde todos los puntos de vista: el uso de las herramientas digitales para su enseñanza y aprendizaje, la reflexión de las diferentes formas de lectura en digital, tanto de los textos digitalizados o libro electrónico, como las obras que se leen en el ordenador o en los móviles y tabletas, incluso aquellas formas literarias colaborativas nacidas en las redes sociales y algunas que se presentan cercanas a los videojuegos. La literatura ahora se encuentra muy presente en nuestro entorno y se muestra muy viva y accesible. El Máster, por todo esto, abarca el fenómeno desde un punto de vista amplio y riguroso que incluye mucho más que el formato “libro electrónico”.

¿El cambio de lo analógico a lo digital ha afectado a la creación literaria?

Sin duda. Lo digital afecta a la literatura desde muchos puntos de vista: la creación, la difusión, el mercado editorial, la lectura, la socialización de lo literario, la formación del bagaje del lector, la presencia de los autores… Desde el punto de vista de la creación, lo digital incide tanto en la proyección y difusión a través del entorno digital que puede tener una publicación en papel hasta el uso de las herramientas digitales para potenciar determinados aspectos de la obra literaria (sonido, texto, movimiento, interactividad, tactilidad, geolocalización…). Las herramientas digitales sumadas al fenómeno de la red al alcance del usuario, o web 2.0, han trastornado enormemente algunos aspectos de la literatura.

¿Y los hábitos de lectura, también están cambiando en la era digital?

En los lectores usuarios de la red y de los dispositivos con los que accedemos a ella sí. Otros lectores, quizás, se mantienen un poco más ajenos a algunos de los cambios que experimentan los lectores acostumbrados a los entornos digitales. Pero eso no significa que estos lectores no alfabetizados digitalmente lean tal y como les enseñaron en la escuela: su entorno cultural (cine, televisión, música…) era diferente y, por tanto, deben haber incorporado algo de peso a sus mochilas de lectores a lo largo de su vida lectora. Los lectores cambian en la era digital, amplían su horizonte lector, amplían sus estrategias de lectura. Pero la lectura es algo que se aprende y, por tanto, la alfabetización digital tendría que ser tomada en cuenta como algo necesario para la educación en la actualidad.

Has dedicado el trabajo final del máster a la poesía digital (Espais poètics digitals. Una lectura de cinc e-poemes). ¿Las nuevas herramientas de expresión de los que disponen los artistas actuales han cambiado sustancialmente este género?

La poesía ha cambiado mucho a lo largo de la historia de la literatura y la era digital también afecta al género poético. Uno de los aspectos más interesantes sobre cómo afecta la digitalidad al poema es el de la nueva vitalidad que adquiere la poesía en las redes sociales, por ejemplo, donde el fenómeno de compartir versos o poemas se multiplica respecto a la lectura de poemas en recitales, en tertulias, etc., es decir, en el mundo no virtual. Pero si hablamos de las herramientas digitales usadas para la creación poética el cambio es más profundo: nuevos significados generados por el movimiento, el sonido o la imagen forman parte del poema como si de nuevas figuras retóricas se tratase; el tiempo en el texto es, a veces, limitado y acotado por el poeta; el lector lee estos poemas digitales de manera corporal y pone en marcha estrategias de comprensión más complejas que incluyen más sentidos y, por ejemplo, algunas figuras retóricas se intensifican… Los poemas digitales son un universo textual apasionante para navegar.

Aunque en realidad, la poesía es un género literario que requiere su propia disposición lectora, un aprendizaje lector como, sin duda, el resto de géneros literarios, parece que se ajusta muy bien a la disposición en el ciberespacio. Al menos así es para el lector: los lectores de poesía ya estamos entrenados para la fragmentariedad.

Una pregunta por los aspectos prácticos del curso, los futuros estudiantes se interesan mucho por la experiencia de los que ya lo habéis realizado. ¿Fue muy teórico?¿Alguna cosa que te gustó más?

La carga teórica en el curso tiene su aplicación práctica: a la reflexión y el debate sobre las teorías literarias más importantes del siglo XX, la crítica, el aprendizaje, la lectura comparada de obras le sigue la concreción metodológica en proyectos para la enseñanza de la literatura hoy, haciendo uso de las herramientas digitales y de la web; al estudio de las nuevas textualidades electrónicas les sigue el aprendizaje del manejo de algunas herramientas y la creación de propuesta literarias concretas. Esta doble vertiente teórico-práctica permite flexibilidad a la hora de dedicarte a aquello que te satisface más desde el punto de vista del estudio o bien desde el punto de vista de la aplicación práctica en tu profesión. Yo he tenido compañeros profesores de literatura, como yo, pero también periodistas, administrativos, técnicos lingüísticos, traductores… Los profesores son especialistas en cada aspecto del curso que imparten (escritores, artistas digitales, poetas, profesores de literatura, profesores de diseño y fotografía) pero, como el Máster, son abiertos y eclécticos, lo cual es fundamental a la hora de tener libertad para manifestar tus intereses como estudiante y poderlos realizar. Podéis ver algunas muestras de trabajos de alumnos en Hermeneia.net, en el apartado “Espacios” y allí en “Trabajos de Máster”.

Es un curso que se imparte en modalidad on-line. ¿Fue tu primera experiencia con formación a distancia?¿Cómo lo viviste?

La verdad, con cierta angustia al principio. ¡Todavía me acuerdo cuándo les pedíamos el material impreso a los profesores! No entendíamos que en la red y, sobretodo, en el debate con los profesores y compañeros teníamos el mejor material. Cuesta quitarse el corsé de una formación académica tradicional y tenemos miedo a que los profesores se inhiban detrás de la pantalla y no cumplan con su cometido, como si en presencia no fuera posible pasar de los alumnos.

Sin embargo, si la formación a distancia cuenta con profesores implicados y profesionales, la experiencia es magnífica. La virtualidad te proporciona ventajas que la presencialidad no te da, una aula en la que puedes participar en diferentes horarios (he tenido compañeros de México y Utah, por ejemplo), la posibilidad de debatir con compañeros y profesores en un ejercicio de aprendizaje de diálogo común, y, en mi caso que vivo en un pueblo muy pequeño alejado de los núcleos grandes de población, la posibilidad de seguir formándome. Eso sí, el cara a cara, el contacto y el reconocimiento de las personas con las que compartes algo con tanta intensidad es algo que no tiene precio, por eso a alguna cena, comida o encuentro presencial con los compañeros y profesores del Máster me he querido escapar.

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4 Comentarios

Israel

En la era digital en la que estamos o nos adaptamos o nos adaptamos, la comodidad con la que podemos realizar cualquier tarea, desde buscar información hasta comprar un libro es increíble, pero no debemos dejar de utilizar los libros, ese encanto que encierra un libro físico ni con miles de años podrá tener un electrónico.

    Claro que sí, Israel!! Tener los dos, en papel y electrónico, es lo más completo. Es una maravilla pasar las hojas de papel y acariciarlas… como también llevar el Quijote en nuestro iPAD en cualquier ocasión. Un saludo

Hola Peter, lo cortés no quita lo valiente. También leemos libros en el Máster. Pero hoy la alfabetización no se limita a la letra impresa. Saludos

Yo prefiero un libro, lo puedo llevar para donde desee, no tengo que oprimir teclas y lo puedo leer en cualquier lado

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