Importancia de la resistencia a los antimicrobianos

13 abril 2021

La resistencia a los antimicrobianos supone una amenaza para la salud pública mundial. La resistencia bacteriana a los antibióticos (o resistencia antibiótica) forma parte de un proceso particular en su evolución natural debido a la presión por el consumo de antibióticos, tanto a nivel humano como animal, y a la utilización de antisépticos y desinfectantes. Este fenómeno que se ha incrementado en las últimas décadas limita la posibilidad de utilizar antibióticos en los seres humanos derivando en un incremento de la tasa de morbilidad y mortalidad por enfermedades infecciosas. La resistencia antimicrobiana tiene un impacto sobre la salud de millones de personas en la UE, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) fue la causa directa de 33 000 muertes al año en la UE. Este impacto no solo se traduce en mortalidad por la imposibilidad de tratar estos procesos infecciosos sino en el aumento de infecciones relacionadas con la asistencia sanitaria (IRAS) y en altos costos para los sistemas de salud. La lucha contra la resistencia antimicrobiana forma parte de la agenda de todos los países en sus planes de salud y suponen uno de los problemas más graves a los que se enfrentan nuestros hospitales y centros de salud. Los microorganismos multirresistentes (MDRO) actualmente no son únicamente un problema dentro de los hospitales de alta complejidad sino que afectan también al ámbito comunitario y socio sanitario. ¿Cómo afrontar la lucha contra este fenómeno y abordar medidas preventivas en nuestros centros?

¿Constituyen los microorganismos multirresistentes una amenaza en la práctica asistencial?

Un cálculo aproximado en relación el número de ingresos hospitalarios y la prevalencia de infección, sitúa entre 50.000 y 100.000 los pacientes que cada año desarrollan una o más infecciones relacionadas con la atención sanitaria en Cataluña. Esta elevada cifra, con la consecuente morbilidad y mortalidad asociadas, comporta tanto la pérdida de confianza con el sistema sanitario por parte de miles de pacientes, como unos costes extraordinarios por el sistema sanitario y la sociedad, medidos en años potenciales de vida perdidos (APVP) como en costes directos de recursos sanitarios. Una gran parte de estas infecciones tienen su origen en estos MDRO. La lucha contra la resistencia a los antimicrobianos es compleja y requiere disponer de programas de prevención y control de las infecciones (PCI) en combinación con programas de optimización de los antibióticos (PROA). El déficit en la investigación en nuevos fármacos y la complejidad de los cuidados y pruebas diagnósticas que requieren pacientes, en muchos casos muy vulnerables por sus comorbilidades asociadas, han propiciado una situación de alto riesgo de aparición de transmisión de estos patógenos. Contraer un MDRO contribuye a deteriorar el estado de salud de muchos pacientes que ya están en situación de gran vulnerabilidad como son aquellos que requieren cuidados intensivos o intervención quirúrgicas de gran complejidad. Los profesionales de todos los ámbitos asistenciales ven cada vez más comprometida su práctica asistencial por el riesgo biológico al que se ven sometidos sus pacientes y requieren formación específica en este ámbito.

Prevenir la propagación de microorganismos multirresistentes, la única forma de adelantarse a ellos

La Organización Mundial de la Salud (OMS), viene alertando desde hace muchos años de la necesidad de encontrar nuevos antibióticos y optimizaran el uso de los antibióticos existentes (PROA) antes de que el problema se agrave aún más y solicito a los países que dotaran de programas de control de la infección (PCI) que incluyeran formación y recursos para sus profesionales frente a esta amenaza global.

La resistencia antibiótica no solo produce la aparición de enfermedades emergentes sino la reaparición de enfermedades reemergentes, infecciones que se trataban con éxito y habían disminuido su incidencia y ahora vuelven a reaparecer con fuerza. Estos MDRO en un gran número de casos acaban provocando una alta transmisión y la aparición de brotes muy difíciles de gestionar tanto cuando son nosocomiales, es decir dentro de un hospital o institución, como cuando se dan en la comunidad. Un brote descontrolado de un microorganismo multirresistente puede constituir un problema muy serio de salud pública.

Por eso, resulta importantísimo disponer de sistemas de vigilancia. Estos sistemas permiten monitorizar esas infecciones y actuar de forma precoz mediante programas de prevención y control adecuados (PCI), para poder prevenir con éxito la aparición de brotes y minimizar el impacto que tienen estas infecciones en los pacientes. Nuestro objetivo profesional es proporcionar a los pacientes los mejores tratamientos y cuidados en los entornos más seguros.

Documentos y enlaces de consulta:

¿Sabías que...?

El Dr. Enrique Limón es Director del Curso de Implementación de Programas de Optimización del Uso de Antibióticos (PROA), un programa pionero a nivel nacional en Implementación de Programas de Optimización del Uso de Antibióticos (PROA).

¿Quieres saber más sobre la Implementación de Programas de Optimización de Uso de Antimicrobianos (PROA)?¿Quieres saber más sobre la Implementación de Programas de Optimización de Uso de Antimicrobianos (PROA)?

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