Soledad Calle. Directora del Máster en Mindfulness del IL3-UB.

Socia fundadora de Quantum Psicoteràpia Desenvolupament i Formació.

Tres poderosas razones por las que incluir mindfulness en nuestras vidas

7 abril 2020

La práctica de la Atención Plena o Mindfulness viene avalada por numerosos estudios e investigaciones que evidencian sus efectos sobre nuestro cerebro y nuestra mente, logrando modificar estructuras físicas de nuestro cerebro. Estos cambios nos permiten acceder a una mente en calma, alejada del estrés. Compartimos en este artículo algunos de los beneficios que podemos obtener cuando lo incorporamos a nuestra vida.

Mindfulness

  1. Entrenar la mente

Gracias a las investigaciones realizadas, se descubre que su práctica tiene numerosos beneficios y que mejora la salud física, mental y emocional. Físicamente, reduce el cortisol y la presión arterial y aumenta el sistema inmunológico; cognitivamente, disminuye la rumiación y aumenta la capacidad de atención; emocionalmente, reduce la reactividad emocional y mejora la resiliencia o capacidad de recuperación.

La práctica habitual de mindfulness mejora nuestra habilidad para gestionar emocionalmente situaciones complicadas y cambia la forma en la que percibimos nuestro “yo”.

El entrenamiento en mindfulness genera un impacto notable en el sistema límbico, centro de las emociones del cerebro. En concreto, reduce la actividad en la amígdala, la región del cerebro que determina cuánto estrés experimentamos, y esto es básico para modular nuestras respuestas de miedo. Por ejemplo, las personas con una amígdala muy activa son más tendentes a la depresión y la ansiedad.

El estudio ‘Stress reduction correlates with structural charges in the amygdala’ (Hölzel BK, et al., 2009) muestra como, tras ocho semanas de meditación mindfulness los participantes del estudio vieron reducido el núcleo basolateral derecho de la amígdala, relacionado con los estados de ira. Su reducción se asociaba con la percepción de menores niveles estrés por parte de los sujetos.

Por otro lado, aumenta el funcionamiento de la corteza prefrontal. En concreto, aumenta el funcionamiento en la corteza cingulada anterior, una parte del cerebro conectada con el córtex prefrontal relacionado con la empatía y la toma de decisiones. Gracias a esto, los sujetos del estudio mostraban mayor estabilidad emocional y menor reactividad (nuestra respuesta emocional involuntaria a una situación).

 

  1. Calmar la mente

Si tomamos la definición de Mindfulness como la Conciencia de la experiencia presente con aceptación (Germer, 2005), podemos vislumbrar que estaremos atendiendo aquello que sucede, sin darle vueltas a lo que sucedió o a lo que creeremos que sucederá, reduciendo el riesgo de equivocarnos a la hora de establecer diagnósticos y tratamientos. También reduciremos las expectativas del/la profesional de cómo tendría que evolucionar, o lo que tendría que hacer la persona tratada, por la aceptación radical de lo que esta persona ES, sin juicios.

Los profesionales de la salud necesitan desarrollar la introspección, que consiste en poder darse cuenta de los pensamientos y sentimientos que nos produce el paciente y de cómo nuestra conducta se ve, a menudo, afectada por ellos. No existen sistemas sencillos para desarrollar estas habilidades y actitudes, aunque se consideran imprescindibles.

Los estudios en profesionales sanitarios confirman que las técnicas de meditación sirven para mejorar el afrontamiento ante el estrés y la empatía. Hay que resaltar que el hecho de estar presentes y con atención reduce la tendencia a cargar con las emociones negativas de otros. Pero el Mindfulness no sólo mejora el funcionamiento y la calidad de vida del profesional sanitario, sino que consigue mejorar el pronóstico de los enfermos en aspectos evaluados por el profesional (impresión clínica global) o por el propio paciente (ansiedad, somatización, ira/hostilidad, fobias y obsesividad).

Dos estudios demostraron los efectos positivos de Programa MBSR en estudiantes de medicina. El primer estudio fue realizado con estudiantes de medicina en su primer y segundo año que participaron durante 7 semanas en un Programa de Reducción de Estrés basado en Mindfulness. Este estudio demostró que disminuía significativamente el nivel de depresión y ansiedad y mejoraba la empatía y la habilidad para manejar el estrés (Shapiro, Schwartz and Bonner, 1998).

En el año 2004 estas evidencias fueron replicadas en otra investigación con estudiantes de medicina (Jain, Shapiro, Swanick, Bell, & Schwartz, 2004).

Los resultados sugieren que una intervención de 8 semanas de MBSR puede ser efectiva para reducir el estrés aumentar la calidad de vida y la autocompasión en profesionales de la salud.

Shapiro estudió el efecto de aplicar un programa basado en mindfulness sobre profesionales y estudiantes de medicina, encontrando una reducción en trastornos psicológicos junto con aumento de los niveles de empatía en el grupo de intervención.

En los programas formativos se empieza a reflexionar y enfatizar en el bienestar personal de los médicos residentes y la prevención del burnout. Basadas en mindfulness, existen intervenciones para los profesionales de atención primaria que han demostrado mejorar el bienestar profesional y la eficacia en la lucha contra el burn-out y la fatiga.

En resumen, las investigaciones realizadas sugieren que la incorporación de Mindfulness en profesionales de la salud promueve:

  • Mayor concentración y claridad
  • Mejora en la habilidad en la toma de decisiones
  • Mayor empatía hacia los pacientes
  • Mayor capacidad de estar más presente y en conexión en el intercambio con pacientes y colegas
  • Mayor habilidad para afrontar con el estrés asociado a la profesión
    • Fomenta la resiliencia y previene el burn-out profesional

 

  1. Desarrollar la compasión e interconexión con todos los seres.

¿Te esfuerzas por ser una persona mejor y no lo consigues? ¿Intentas ser una persona más disciplinada? ¿No consigues creerte tu valor y tu esencia como persona digna de ser amada? ¿Sientes odio y resentimiento en tu interior? ¿Te desprecias?

La compasión es natural y deriva de nuestra interdependencia como seres humanos.

Igual que los minerales del suelo integran el trigo y nuestros huesos, las nubes cargadas de lluvia se convierten en nuestra bebida y nuestra sangre, el oxígeno de los árboles y los bosques es el aire que respiramos. En África, cuando se le pregunta a alguien cómo está, responde en plural “estamos bien” o “no estamos bien”. Él puede estar bien, pero su madre tal vez esté enferma, y por lo tanto él tampoco lo está.

Cada comida que hacemos está conectada a un montón de cosas y personas: las personas que plantaron o recogieron el alimento, las que lo transportaron, las que lo vendieron; también del clima, de los insectos y otros animales y de todo el conocimiento humano en la agricultura, ganadería, pesca, conservación y cocina de los alimentos.

Simone Weil, filósofa y mística nos recuerda: “El peligro no está en que el alma dude de que exista el pan, sino en que, por un engaño, se convenza a sí misma de que no tiene hambre”.

La compasión nos recuerda que, aunque nos hayamos perdido, merecemos ser aceptados. Cada persona lleva su propia carga de dolor, derivada de su historia, de sus traumas y de los de sus familias, del momento social que vivimos, de las dificultades en ser mujeres u hombres. Con frecuencia nos sentimos que hemos sido rechazados y para sobrevivir añadimos una capa más de barro a la estatua.

Con la compasión aprendemos a abrirnos a la vida sin armaduras, es una actitud valiente. La necesitamos cuando nos enfrentamos a una separación y no queremos aumentar el dolor y la angustia, cuando tenemos problemas en el trabajo, o no tenemos trabajo, cuando nuestros hijos e hijas tienen problemas, cuando atravesamos un momento difícil, como el que nos ha tocado vivir. En estas situaciones somos vulnerables y todas las personas implicadas necesitan compasión.

Un ejemplo de actitud compasiva es el proyecto solidario que ha organizado el alumnado del segundo año del Máster en Intervenciones Basadas en Mindfulness. Este proyecto ha surgido en el momento presente -aquí y ahora- para dar apoyo a los profesionales sanitarios del Hospital de Can Ruti de Barcelona. Todo el grupo está participando, ofreciendo guías on-line diarias a los grupos de enfermería. Las meditaciones quedan grabadas y son accesibles a través de https://soulful2020.org

¿Sabías que...?

Soledad Calle es Directora del Máster en Mindfulness del IL3-UB. Es también Socia fundadora de Quantum Psicoteràpia Desenvolupament i Formació.

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