Dra. Ana Adan. Directora del Máster en Drogodependencias on line

Profesora titular de Psicobiología del Departamento de Psiquiatría y Psicobiología Clínica de la Universitat de Barcelona.

Directora de la línea de investigación de Psicofarmacología y Drogodependencias del grupo consolidado de Neuropsicología de la Universitat de Barcelona

Drogodependencias: los retos del equipo terapéutico

9 mayo 2012

El uso y abuso de drogas es un fenómeno que, en la actualidad, supone un verdadero problema de salud pública, siendo uno de los principales factores de riesgo de enfermedad y discapacidad, tal y como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los datos procedentes de encuestas efectuadas por distintos países nos aportan una prevalencia de consumo esporádico y habitual de drogas elevada, tanto para las legales (alcohol y tabaco) como para las ilegales. Además, cabe destacar que la edad de inicio y la percepción de riesgo presentan una tendencia a disminuir en los últimos años. Así pues, un importante porcentaje de adolescentes entran en contacto con las drogas, y lo hacen con unos patrones cada vez más peligrosos. Son ejemplos de ello el consumo intensivo de alcohol (botellón) o la utilización de sustancias sintéticas nuevas -en su mayoría con efectos alucinógenos- de bajo coste y muy tóxicas para el organismo, incluso con usos puntuales. Sólo por mencionar un dato al respecto, el Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanías (OEDT) ha alertado recientemente de la aparición durante el año 2011 de 49 nuevas sustancias psicoactivas.  Las consecuencias de ello son no sólo el riesgo de desarrollar a medio o largo plazo un trastorno adictivo, sino de sufrir efectos adversos directos (trastornos de la atención, del aprendizaje y la memoria), para los que el cerebro en maduración de los adolescentes es mucho más vulnerable; e indirectos (accidentes, embarazos no deseados, etc.) a corto plazo.

El desarrollo de un trastorno adictivo comporta consecuencias devastadoras para quien lo sufre y para su entorno. El manejo de estos pacientes suele ser mucho más dificultoso que el de otras psicopatologías, debiéndose superar aspectos característicos como la obsesión, la falta de control y la negación. Es frecuente, además, la presencia comórbida de otros trastornos mentales (depresión, ansiedad, esquizofrenia, etc.), los cuales no siempre remiten con la abstinencia. Esta es la patología dual que, a día de hoy, supone un elevado número de pacientes en los servicios de salud mental o de drogodependencias, y todo un reto para los equipos terapéuticos. El abordaje de las drogodependencias comporta la necesidad de un tratamiento integral, en el que diversos profesionales del ámbito de la salud deben trabajar en equipos interdisciplinares para conseguir el máximo beneficio de los usuarios y/o pacientes.

No cabe duda de que la herramienta más eficaz para evitar o retrasar el consumo de drogas es la prevención. Para ello es imprescindible contar con tres estrategias: la información, la formación y el ofrecimiento de una alternativa. La formación teórico-práctica especializada e integradora es esencial para la capacitación de los profesionales que deben actuar sobre casos de drogodependencia en cuanto a medidas de tratamiento, inserción o prevención. Este es, en resumen, el objetivo del Máster en Drogodependencias on-line, respaldado desde su inicio en el año 2001 por un extenso elenco de profesores procedentes de distintas disciplinas y con dilatada experiencia, y que iniciará su decimosegunda edición el próximo curso académico  2012-2013.

¿Dónde puede trabajar un profesional en drogodependencias?

  • La mayor parte de profesionales de las drogodependencias trabajarán en centros dedicados al tratamiento de los trastornos de abuso y dependencia a sustancias, en los que se ofrecen tratamientos individuales y grupales de diversas modalidades, que suelen combinarse y, en algunos casos, también terapia familiar. Dentro de la red pública de asistencia tenemos los Centros de Atención y Seguimiento (CAS), en los que se ofrece tratamiento ambulatorio tanto desde un enfoque de programas libres de drogas como de reducción de daños. También las unidades especializadas en ingresos de desintoxicación -cuando el caso así lo requiera- tanto públicas como privadas, necesitan personal especializado.
  • En los diversos centros asistenciales especializados en el diagnóstico y tratamiento de las drogodependencias gestionados por fundaciones, asociaciones, ONG (como Proyecto Hombre en España) e iniciativas privadas. En éstos encontramos desde programas ambulatorios compatibles con la actividad laboral de los pacientes, hasta comunidades terapéuticas. En bastantes casos deben, además, contemplarse aspectos concretos como pueden ser los problemas judiciales o el aportar elementos de orientación y/o formación para la inserción tras superar el programa de tratamiento. Así, otros muchos profesionales como abogados, educadores, etc. pueden hallarse trabajando en el campo de las drogodependencias y deben conocer sus peculiaridades o aspectos diferenciales.
  • En el diseño y desarrollo de programas de prevención de drogodependencias en el ámbito escolar, familiar, laboral, etc., es esencial la implicación de profesionales formados y actualizados. Dicho trabajo se puede desarrollar desde puestos en las distintas administraciones, y hasta en contacto directo con las poblaciones diana.
  • También existe la posibilidad de impartir cursos a profesionales que se quieran formar o que quieran ampliar sus conocimientos en el ámbito de las drogodependencias, así como a grupos interesados en el tema (profesores, padres, etc.). El uso de tecnologías de la información, en auge la actualidad, tiene futuro no sólo a nivel formativo, sino también para el tratamiento y prevención de recaídas. La asistencia telefónica, más consolidada a día de hoy, las comunidades virtuales de internet o programas a través de dispositivos electrónicos portátiles (PDA, móviles, etc.) y la realidad virtual son buenos ejemplo de ello.
  • Finalmente, aunque es el ámbito más reducido en el que trabajan los profesionales de las drogodependencias, también la investigación básica o clínica en adicciones es un campo de trabajo con demanda.

¿Qué puede aportarle el programa a un terapeuta en cuanto a su intervención para abordar un caso?

El Máster en Drogodependencias, estructurado en dos cursos académicos y 60 créditos ECTS, proporciona una formación extensa y pluridisciplinar que permite una comprensión integral del fenómeno del consumo y la dependencia de las drogas.

Se dan a conocer los modelos de intervención, la tipología de los dispositivos y los recursos más habituales para la intervención en drogodependencias, ofreciendo la  orientación necesaria para su correcta utilización.

Se proporcionan herramientas de diagnóstico y evaluación del paciente para un correcto abordaje terapéutico.

Se proporcionan conocimientos de los tratamientos y abordajes más novedosos a nivel psicológico y farmacológico en el ámbito de las drogodependencias. Así, se trabajan las estrategias de tratamiento tanto a nivel individual como grupal y familiar, que se conoce son eficaces y coste-efectivas.

Todo ello desde una perspectiva multidisciplinar e integradora.

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4 Comentarios

Esmeralda

Su artículo está muy completo, es lastimoso saber que el consumo de drogas va en aumento, considero que es un problema de autoestima e identidad, porque muchos jóvenes buscan las drogas porque sienten un vacío en sus vidas y no encuentran cómo llenarlo, la prevención en actividades deportivas y culturales es una buena opción.

    Marcos Fragua

    “No cabe duda de que la herramienta más eficaz para evitar o retrasar el consumo de drogas es la prevención. Para ello es imprescindible contar con tres estrategias: la información, la formación y el ofrecimiento de una alternativa”
    No digo que no esté de acuerdo con esta afirmación, pero voy a mencionar ciertos matices:
    Información: Suelen ya tenerla, pero el adolescente desea experimentar por si mismo. ¿O es que no lo hacíamos nosotros?
    Formación: No veo que sea muy diferente a la “información”. El adolescente seguirá también queriendo experimentar.
    Ofrecimiento de una alternativa: Estos ya es otra cosa, aunque…ofrecer al adolescente otra alternativa más seductora, es muy difícil y más cuando nada ni nadie les protege de otras influencias “patológicas” como el uso indiscriminado de los teléfonos móviles, pues nuestra sociedad está dirigida por corporaciones, cuyos intereses no coinciden en absoluto con el bienestar y salud de los ciudadanos, sean adolescentes o no.
    ¿Soy pesimista? Más bien creo que soy realista.

      Creo que también se podría incluir capacitación a los padres, como deben contener a los adolescentes, como hablarles de las drogas, como reaccionar cuando se sospecha que los hijos están consumiendo. Muchas veces la necesidad de experimentar de los adolescentes se debe solo a querer ir en contra de lo que le piden los padres. Como revertir esta situación para evitar que los chicos caigan en este círculo.
      Y otra forma de “abrirle” los ojos a los adolescentes es mostrarles en carne propia lo que provoca la adicción a las drogas, ya sea visitando adictos en los centros, o mostrandoles videos de las reacciones de los jóvenes drogadictos.

Juan

Realmente interesante el articulo. Por desgracia cada vez los jovenes empiezan antes a consumir drogas y cada vez es más fácil conseguirlas. Los jovenes han perdido miedo y no son conscientes de los problemas que el consumo de drogas les puede traer en un futuro.

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