Carles Celis Gubet.

Maestro de educación infantil y Psicólogo clínico, con más de 20 años de experiencia en el campo de la atención precoz y la pequeña y primera infancia. Jefe de Servicio del CDIAP-Aspronis. Presidente de la Junta Directiva de la UCCAP (Unió Catalana de Centres de Desenvolupament Infantil i Atenció Precoç). Vocal de la Junta Directiva de La Confederación (Tercer Sector Social de Cataluña).

“La Atención Temprana debería ser un servicio público, universal y gratuito para los niños y familias”

16 octubre 2017

Carles Celis es una referencia en el campo de la atención temprana y hemos tenido la suerte de poder hablar con él. En esta entrevista nos explica la situación actual de la atención precoz, su futuro y todo lo que deben saber los profesionales para mejorar en su práctica diaria.  

¿Cuáles la situación actual de la Atención Temprana en España?

No se puede hablar de la atención precoz en España como un conjunto homogéneo, dado que las competencias políticas y administrativas relacionadas con la atención a los trastornos del desarrollo, que es el objetivo de nuestra actividad, están, en general, transferidas a las autonomías y cada una ha ido desarrollando su propio sistema asistencial.

Una referencia común es el Libro Blanco de la Atención Temprana. Elaborado por el Grupo de Atención Temprana (GAT), que es como se denomina la Federación Estatal de Asociaciones de Profesionales de la Atención Temprana, publicado en el año 2000 y, actualmente, en revisión. El sector de la Atención Temprana de Cataluña participa activamente en este grupo, a través de la Asociación Catalana de Atención Precoz (ACAP).

Pero, aunque cada una de las CC.AA. hace referencia al Libro Blanco en sus preámbulos legislativos y normativos al respecto, lo cierto es que se han desarrollado modelos asistenciales muy diferentes entre sí y en muchos aspectos. De este modo, tenemos comunidades que han desplegado un sistema asistencial descentralizado, con mención del equilibrio territorial y fundamentado en centros auto-gestionados que realizan todo el proceso de atención de forma autónoma, como es el caso de Cataluña, mientras otros mantienen aún, una dicotomía de unidades de valoración y unidades de tratamiento. Encontramos, también diferencias en la dependencia administrativa, repartida entre los ámbitos sanitario, educativo y servicios sociales, la facilidad de acceso al servicio, la composición profesional de los equipos terapéuticos, el nivel de cobertura, que puede oscilar desde el 1-2 % en algunas CC.AA. al 8-10% de otros y, lógicamente, en la dotación presupuestaria asignada por cada gobierno autónomo.

Periódicamente, hay voces que reclaman un panorama más uniformizado, garantizando unos mínimos de cobertura y acceso a todos los niños, invocando una futura ley estatal de atención precoz.
Sin duda, el objetivo es loable y compartido, pero dudo mucho que sea alcanzable por esta vía. Más allá de las dificultades competenciales y administrativas, requeriría de un nivel de consenso político, inédito hasta ahora.

Como ha sido siempre, los avances en este sentido, deberán venir por la presión del desarrollo científico y el consenso profesional.

¿Qué demanda hay de este tipo de servicios en la actualidad?

En Cataluña, el Decreto 261/2003, de 21 de octubre posibilita que cualquier familia/tutor de un niño afectado de un trastorno en el desarrollo, sea transitorio o permanente o con riesgo (biológico y/o psicosocial) de padecerlo, o que, simplemente, se den dificultades en la crianza, por orientación de algún profesional de las redes de atención a la infancia o directamente, pueda consultar a un CDIAP por una valoración de la situación. Además, el mismo decreto, declara la universalidad de cobertura para todos los niños menores de seis años en esta situación y la gratuidad del servicio, para las familias.

La cobertura actual del servicio se sitúa en un 8%-9% de la población infantil hasta seis años, y ésta, prácticamente, ausencia de restricciones en el acceso, hace pensar que estas cifras pueden ser, también, un indicador bastante aproximado de la prevalencia de las dificultades o trastornos susceptibles de necesitar atención.

Con todo, la tendencia sostenida al aumento de la demanda es una constante desde el inicio, en la que contribuyen múltiples factores, desde la mayor formación de los profesionales y sensibilización general en la detección de trastornos o situaciones de riesgo hasta la consolidación de la convivencia con nuevas realidades familiares y sociales.

Carles Celis

Carles Celis

¿Qué tipo de profesionales podemos encontrar en un Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana?

Vuelvo a referirme a Cataluña, el Decreto 261/2003, de 21 de octubre regula que la composición profesional de los CDIAT debe contemplar las siguientes disciplinas: neurología, psicología, logopedia, fisioterapia y trabajo social.

El Decreto no cierra a otras disciplinas pero remarca que estas deben ser las mínimas para funcionar como CDIAT. Sin embargo,  se recomienda que los profesionales de estas disciplinas tengan formación específica en desarrollo infantil y familias.

¿Qué competencias y habilidades especiales se han de tener para ejercer en un entorno con niños de entre 0 y 6 años con trastornos del desarrollo? ¿Y cómo se adquieren? 

Más allá de las competencias y habilidades propias de cada profesión, también se deberían desarrollar otros conocimientos de carácter más transversal, comunes y transferibles a diferentes contextos profesionales. Como por ejemplo: ¿qué se entiende por un niño en estas edades, la evolución de su desarrollo biopsicosocial y los posibles trastornos, la familia como contexto de desarrollo del niño y su dinámica, las ventajas y dificultades del trabajo en equipo así como sus límites, los aspectos relacionados con los recursos y ámbitos comunitarios, …

Destacaría también, la capacidad de escucha, de empatía y de acompañamiento para que pueda darse la capacidad para desarrollar “complicidad terapéutica”, tanto con la familia como con el niño. Todo ello en un marco de valores como la sensibilidad, el respeto y la prudencia de lo que puede suceder en el desarrollo de un niño / a pequeño y su familia.

¿En qué tipo de centros/entidades puede ejercer un profesional de la atención temprana?

Principalmente en un CDIAT (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana).

Quiero remarcar que un profesional que ejerce en el campo de la atención temprana es un profesional que tiene los conocimientos, competencias y habilidades propias de su profesión y que se ha formado específicamente en cuestiones que afectan al desarrollo infantil y sus trastornos.
Para esta formación, que implica conocimientos en el ámbito de la prevención, la detección y la intervención, puede colaborar en el trabajo de equipos educativos de educación infantil (guardería y parvulario), y también en equipos de salud (equipos pediátricos y servicios específicos hospitalarios).

¿Qué recomendaciones harías a los profesionales de cara a su práctica profesional con niños?

Considero que es muy importante “escuchar” qué nos viene a pedir la familia y luego “escuchar” qué nos dice el niño a través de los diferentes lenguajes que puede utilizar para expresarse. También considero que esta práctica profesional, al igual que otras, conlleva que se deba valorar la necesidad, en determinados momentos, de realizar una supervisión individual.

Así mismo, la supervisión de equipo en ocasiones y la reunión de equipo interdisciplinar son herramientas imprescindibles que se hacen necesarias para acompañar la práctica profesional en el centro.

Por último, hay que recomendar que el profesional disponga de un tiempo y un espacio para realizar una formación continua que le permita intercambiar y avanzar en su práctica.

Un deseo de futuro para la Atención Temprana sería…

Como ya he comentado anteriormente, la situación en el Estado es diversa y evoluciona a diferentes velocidades. Cada CC.AA. identifica sus necesidades y organiza sus prioridades siguiendo diferentes parámetros y criterios.

Por mi parte, expreso el deseo de que los profesionales y entidades que trabajan en este campo, el de la pequeña y primera infancia y sus familias, junto con los responsables de las políticas públicas, encaminen todas las energías, esfuerzos, aciertos y saber para que este servicio llegue a ser un servicio público, universal y gratuito para los niños y familias a nivel nacional.

¿Sabías que...?

El Máster en Atención Temprana y Familia es una especialización en prevención, detección e intervención de trastornos del desarrollo, ya sean graves y permanentes o leves y transitorios, que puedan aparecer en las primeras etapas vitales del niño/a, así como la intervención en el entorno socioeducativo y sanitario del niño y su familia. Aporta herramientas para potenciar la capacidad de desarrollo y bienestar del niño/a y recursos y estrategias terapéuticas para orientar y asesorar a sus familias, acompañando a los padres en la crianza y/o en el proceso de aceptación de las necesidades y dificultades específicas de sus hijos.

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2 Comentarios

Juan

Sería interesante que entre los servicios de atención temprana de las distintas comunidades no haya diferencias ni discrepancias entre las valoraciones del grado de minusvalía de algunos niñas y niños. Saludos, Juan F.

María

Es urgente la incorporación de los terapeutas ocupacionales en el sistema de atención temprana. Y que la atención temprana no se pare a los 6 años.

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