“Los especialistas en psicología forense y criminal son fundamentales en la intervención penitenciaria”

8 enero 2018

El Dr. Friedrich Lösel es psicólogo forense y miembro del Wolfson College of Cambridge, experto de reconocido prestigio internacional en el análisis de la aplicación de programas de intervención y de rehabilitación de los delincuentes a nivel penitenciario y comunitario. Además es Profesor Emérito y Exdirector del Instituto de Criminología de la Universidad de Cambridge y Profesor de Psicología y Exdirector del Instituto de Psicología de la Universidad de Erlangen (Nuremberg, Alemania).

En los últimos 30 años, se ha generalizado la aplicación de tratamientos psicológicos en la prisión. ¿Cuál ha sido el efecto general de esta política penitenciaria?

Hay de todo. Una serie de estudios revelan que la prisión no es el mejor ambiente para los criminales. Pero por motivos de seguridad y motivos punitivos, la gente tiene que cumplir su condena. Nos dimos cuenta de que no tenía mucho sentido meterlos en la cárcel y dejarlos salir al acabar la condena, después de cinco, dos, tres años… En cambio, podemos ofrecerles programas de reinserción, una alternativa que está experimentando un auge y que ha proporcionado resultados relativamente positivos. Está claro que estos resultados aún no son los idóneos, ya que no todos llegan a rehabilitarse. Muchos de ellos reinciden y vuelven a cometer ciertos crímenes. Pero por lo general, en la mayoría de los casos, como los delincuentes violentos, los delincuentes contra la propiedad, etc., el progreso es evidente.  Incluso con los agresores sexuales, un grupo especialmente difícil, se aprecian resultados alentadores.

¿Son las nuevas formas de delincuencia susceptibles de tratamientos dentro de la prisión?

Esto está costándote. Por ejemplo, en lo referente a los terroristas, los radicales o los extremistas que han cometido algún delito —no necesariamente un acto atroz, pero un delito igualmente— algunos están dispuestos a colaborar. Así que sí se puede obtener algún progreso con los terroristas, pero no completamente, eso es muy complicado. Por este motivo, actualmente estoy colaborando en el Proyecto Europeo contra el Extremismo y la Radicalización. En este proyecto intentamos evitar que vayan tan lejos como para cometer crímenes más graves y que tengan que ir a la cárcel. También  en el caso de la violencia doméstica… para aquellos hombres que pegan e incluso matan a sus mujeres, para estos casos también tenemos programas que prometen resultados alentadores. Existen muchas otras áreas, como el cibercrimen o el crimen organizado a las que debemos adaptarnos. Cuando se habla de nuevas formas de crimen, esta necesidad de renovación siempre ha estado presente, ya que los viejos procedimientos quedan obsoletos conforme aparecen nuevos crímenes. Pero por lo general, ahora se diferencia cada tipo de crimen. Tenemos programas para cada grupo. Por ejemplo, un programa específico para agresores sexuales, otro específico para delincuentes violentos, etc.

El número de reclusos aumenta y también las tasas de reincidencia. ¿Hay más delincuencia o es el resultado de políticas más punitivas?

Es una política de doble rasero. Por un lado, las políticas de muchos países están volviéndose más estrictas. Se está encarcelando a más gente y se están estableciendo condenas más largas.
España es un país con un elevado índice de encarcelamiento. Por ejemplo, de 100.000 habitantes, unos 150 son enviados a prisión. En los EE.UU. la cifra es de 700 por cada 100.000. Alemania cuenta con 80, un índice bastante menor. Así, los países que encabezan la lista en Europa Occidental son España e Inglaterra. Y no podemos reducir arbitrariamente la población penitenciaria porque este tipo de condena exige el encarcelamiento del individuo. Sin embargo, el desarrollo de ciertos programas suele conllevar una reducción en la tasa de reincidencia. Y algunos profesionales como los psicólogos, los trabajadores sociales y también los agentes penitenciarios, contribuyen de manera fundamental en este desarrollo.

¿Cuáles serán, en un futuro inmediato, las prospectivas para la intervención penitenciaria?

No podemos saber el futuro, nadie puede. Sin embargo la cárcel siempre existirá porque la gente violenta también seguirá existiendo y seguirá cometiendo crímenes. Por lo tanto, eso nunca desaparecerá. No obstante si pudiéramos reducir el índice de encarcelamiento, se facilitaría la reinserción para algunas personas al ofrecer terapias en la sociedad y no solo en prisión. Déjame ponerte un ejemplo. Cuando rehabilitamos a un agresor sexual en prisión, puede que en algunos casos obtengamos resultados positivos, pero no podemos hacer un seguimiento de su mejora porque no hay niños en prisión —en el caso de que sea un pedófilo— no existen situaciones críticas para estas personas. Este es el motivo por el cual hoy en día decimos que está aumentando el número de tratamientos dentro de la cárcel, pero también se está ofreciendo un seguimiento posterior, así como la ayuda y el apoyo necesarios. Y este hecho está ocurriendo en todos los países occidentales.

¿Es relevante la influencia de los psicólogos en los equipos de intervención? ¿Qué podemos aportar ahora y en el futuro para la mejora de estos programas?

Hace unos 40 años, solo unos pocos psicólogos trabajaban en prisión o en algún otro ámbito de la justicia criminal. Y, como bien has dicho, el número de psicólogos que trabaja en prisión ha aumentado, y también se ha mejorado la formación de estos. En épocas anteriores a veces solo se disponía de la especialización en psicología clínica o en psicología organizacional. Actualmente, contamos con especialistas en psicología forense y en psicología criminal, que están realizando un trabajo fundamental. Pero este hecho no significa que todo lo puedan hacer los psicólogos. Los psicólogos suponen un coste mayor que los agentes penitenciarios comunes, pero también ayudan a mejorar el comportamiento de estos mismos agentes y además pueden colaborar estrechamente con trabajadores sociales y otros profesionales. Por supuesto, también con los abogados. Por lo que, hasta la hora, la psicología está yendo en la dirección correcta. Porque, por ejemplo, el poder rehabilitar a un delincuente también podrá ayudar a prevenir crímenes futuros. Este hecho también implica a la familia, ya que muchos de los prisioneros tienen hijos, así que si deja de ser un delincuente es algo bueno para la familia y los niños. Y algunos estudios revelan que esto es fundamental.

¿Qué profesionales estarían llamados a participar en estas nuevas estructuras de intervención de la delincuencia?

Sin duda, los psicólogos desempeñan un papel fundamental. Son más caros que un agente penitenciario común, por lo que no disponemos de un gran número de estos profesionales, pero es indudable que son primordiales, así como los trabajadores sociales que reciben una buena formación forense. No se puede ofrecer los mismos programas a todo el mundo. Por ejemplo, con la gente más pobre… es necesario conocer la raíz, las causas del crimen, así como las causas específicas de cada persona. Es fundamental que la universidad se encargue de formar psicólogos criminalistas o psicólogos forenses. Es fundamental que estos profesionales se encuentren en el mercado laboral. Y supongo que el Gobierno —aunque no sé cómo funcionará en España— requerirá que las prisiones dispongan de estos profesionales. Pero está claro que esto también representa un verdadero reto para la especialización, porque no consistiría solamente en una formación teórica. En los seminarios, se debería introducir también la práctica para que los estudiantes que acaben la Universidad dispongan de los conocimientos necesarios para poder satisfacer realmente las necesidades del sistema penitenciarios.

¿Sabías que...?

El Dr. Friedrich Lösel impartió una conferencia en el Máster en Psicología Forense y Criminal que trata de manera exhaustiva todos los aspectos teóricos de la psicología forense, desde la criminología, el derecho y el sistema judicial, al comportamiento antisocial y criminal, las técnicas de evaluación psicológica, las metodologías de prevención y tratamiento psicológico aplicado al ámbito criminológico, los distintos tipos de peritaje, la mediación, la valoración del riesgo de violencia, etc.

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