Nuria Escudé. Directora del Máster en Musicoterapia

Musicoterapeuta UB. Licenciada en Psicología. Doctorando en psicología y calidad de vida por la UOC. Titulación de profesora de piano. Directora y musicoterapeuta del Instituto Catalán de Musicoterapia (ICMT). Musicoterapeuta en la Unidad de Oncología y en Cuidados Paliativos del UPS Hospital de l’Esperança (Parc de Salut Mar), en Respir Gent Gran (Diputació de Barcelona), en Serveis Sociosanitaris Sant Joan de Déu y en la Fundación Catalana Síndrome de Down. Coordinadora y Profesora de Musicoterapia en la Fundación Barenboim Said.

Entrevista con Nuria Escudé, directora del Máster en Musicoterapia

23 mayo 2013

Nuria Escudé, directora del Máster en Musicoterapia, fue invitada por el programa “Para todos La 2” para hablar del soporte terapéutico que puede aportar la música en diferentes casos clínicos. En la entrevista se menciona el libro “El cerebro y la música, una pareja muy saludable” de Jordi A. Jauset, que también forma parte del equipo de docentes del Máster.

Para Todos La 2 – Entrevista: Núria Escudé, musicoterapia

La música, ¿tiene tanto poder como para impactar en nuestras funciones físicas, cognitivas y emocionales de forma terapéutica?

Sí que tiene poder y cada vez lo sabemos mejor. Gracias a la colaboración con neurólogos, a través de la neuroimagen, podemos comprobar cómo la música activa diferentes partes del cerebro. A nivel físico, por ejemplo, observamos que en las personas que padecen una patología como parálisis cerebral o han tenido un problema de ictus, la ayuda de un ritmo determinado puede contribuir en la recuperación de la enfermedad. Vemos que los pacientes que no pueden mover una parte del cuerpo, al ponerles una cadencia rítmica determinada con una música de su historial musical van incorporando esos ritmos y, poco a poco, recuperando su movilidad.

A veces, con otros ejercicios es difícil conseguir el mismo efecto. Por ejemplo, un fisioterapeuta que pide a un niño que mueva la mano cinco o diez veces a un ritmo determinado, lo normal es que le cueste hacerlo. En cambio, si al mismo niño le ponemos una música que le gusta o le damos la posibilidad de improvisar en el piano con las dos manos, vemos que inconscientemente va hacia ese ritmo y se olvida de sus discapacidades o de sus dolores.

¿Y cómo se produce esta ruta de la música hacia nuestro cerebro?

Lo básico es la parte emocional de nuestro cerebro: el sistema límbico, el cual reacciona directamente cuando escuchamos un sonido. De allí pasa a la parte cortical, responsable de la atención y de la memoria. El poder que tiene la música al nivel emocional es el más terapéutico.

¿Escuchar o hacer música desarrolla otras habilidades?

Sí, se ha observado que los niños que tocan un instrumento desde pequeños después tienen habilidades en otras materias: en matemáticas, a nivel de memoria o de expresión de sentimientos. Estar en contacto directo con la música, a la larga produce otro tipo de consciencia, una abertura diferente. En su libro, Jordi A. Jauset nos explica el ejemplo de Einstein quien desde pequeño tocaba el violín. Cuando se encontraba resolviendo un problema, recurría a la música para desconectar y poder abordar la siguiente actividad desde otra perspectiva.

En el libro de Jordi A. Jauset que mencionas, y en el que también has colaborado, en uno de sus capítulos habláis que ya los clásicos, como Platón o Aristóteles, mencionaban el poder terapéutico de la música.

Sí, los precursores de musicoterapia, como por ejemplo Aristóteles, ya creaban lo que ellos llamaban “los ethos”, un tipo de música en connotación con la alegría, otro tipo para la tristeza, etc., relacionando las diferentes melodías con los estados que creaban en las personas. Platón también decía que la música ayudaba a desarrollar diferentes cualidades como la atención o la memoria y nos hablaba de los beneficios de la música al nivel curativo, como por ejemplo que ayuda a pacificar el alma.

¿De qué manera incide en nuestro organismo la melodía, el ritmo y la armonía?

Cuando hablamos de musicoterapia, tenemos en cuenta un concepto muy holístico. La parte melódica es la parte curativa, la que intensifica las emociones de las personas. El ritmo conlleva el tema más físico, lo que nos mueve, tocando nuestra parte más primitiva, más auténtica. Tiene mucho que ver con las partes fisiológicas de nuestro cuerpo, como el latido del corazón o la respiración. Podemos sincronizar los ritmos internos con los ritmos de fuera. En las sesiones de musicoterapia que estamos llevando al cabo en el Hospital del Mar y el Hospital de la Esperanza con pacientes oncológicos terminales, observamos que un determinado tipo de música puede enlentecer o acelerar el ritmo cardíaco. Lo mismo pasa con la respiración: cuando escuchamos una melodía, nuestro ritmo respiratorio se va acompasando a ella. El musicoterapeuta juega muchísimo con estas variables fisiológicas en el ser humano.

¿Para conseguir el efecto terapéutico, valdría todo tipo de melodía o ritmo o podemos señalar una música menos aconsejable que otra?

Para un musicoterapeuta lo básico es disponer de un buen historial musical del paciente. Somos seres únicos y es muy importante individualizar los tratamientos. Para ello realizamos una entrevista con una serie de preguntas para saber qué recuerdos están volviendo al nivel musical a cada persona. Con esta información podemos configurar nuestras sesiones de musicoterapia. Otro aspecto que tenemos en cuenta es el estado emocional actual de la persona. Si alguien está en un momento más triste o depresivo, la música que utilizaremos será parecida a cómo se siente para, poco a poco, ir avanzando hacia un estado emocional diferente.

¿Entre tanta oferta de diferentes tipos de terapias que utilizan música, cómo reconocemos al verdadero profesional de musicoterapia?

Es imprescindible que el terapeuta disponga de una buena formación. En casos de algunas enfermedades, como por ejemplo la epilepsia, el uso de la música inadecuada puede provocar el efecto contrario al deseado.

Para ser musicoterapeuta, primero de todo se necesita una buena licenciatura de base, como psicología o magisterio, y después la realización de un máster universitario en el cual ofrecemos una serie de recursos para poder ayudar a los pacientes sin correr riesgos innecesarios.

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6 Comentarios

ginneth

excelente este articulo,justo lo que andaba buscando…
Gracias

Muy interesante el articulo, muchísimas gracias

Qué gran aportación para una profesión poco aclamada.
Deberían hacer más aportes para promover y concienciar al mundo de esta práctica.
Gracias por todo.

Es un artículo muy interesante, la musicoterapia es una técnica que muy pocos especialistas dominan y que pácticamente no se utiliza en consulta. Considero que se debería extender más. Gracias por la entrevista.

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