“Mindfulness crea una mayor sintonía con el paciente y permite ayudarlo mejor”

23 septiembre 2016

De procedencia milenaria, el mindfulness se consolida hoy como un recurso clínico para el tratamiento de trastornos obsesivo compulsivos, la ansiedad o la depresión profunda, e incluso, se abre a otros campos como la empresa o la educación infantil. Tal y como explica Fabrizio Didonna, ofrece a la persona la oportunidad de enfrentarse de manera descentrada a su sufrimiento y derriba las barreras que muchas veces se crean entre paciente y terapeuta.

¿Qué es mindfulness?

Es un estado mental, uno de los más importantes a cultivar por el ser humano ya sea para influir en su bienestar o para hacer más llevadero el sufrimiento. Consiste en relacionarse de manera “descentrada” con las experiencias, tanto con las propias como con las externas, lo que nos permite observarlas sin reaccionar, de una manera totalmente neutral. Sin emitir ningún juicio de valor respecto a ellas.

El estado de Mindfulness se alcanza a través de la práctica de la meditación. Es una práctica de origen budista introducida en occidente hace algunos decenios bajo protocolos terapéuticos hoy difundidos en todo el mundo. Solo con poner en práctica este enfoque respecto a la experiencia, hay un efecto liberador enorme: nos permite evitar los mecanismos mentales que alimentan el sufrimiento.

¿Como ha influido en su desarrollo personal y profesional la práctica del mindfulness?

Ha tenido una efecto extraordinario. Me ha permitido entender cosas fundamentales. Como que tenemos una sola vida y, por lo mismo, es fundamental dedicarle al presente el mayor tiempo posible. Tenemos la tendencia de dedicarle más tiempo al pasado o al futuro, sin embargo, no nos damos cuenta que el único momento en que podemos vivir, crear o mejorar es el presente.

Gracias a la práctica del mindfulness ha cambiado la forma en la que me relaciono con los otros, con sus emociones y con las mías propias, y por ello también, ha tenido una influencia directa en mi trabajo. Trabajando con pacientes con patologías mentales gravísimas me daba cuenta que los instrumentos y las técnicas con las que trabajábamos eran insuficientes para ofrecer un alivio al sufrimiento de estas personas más allá del ámbito sintomatológico. Teníamos que incidir en un nivel superior, no tratar el síntoma, sino ayudarles a cambiar la relación que mantenían con sus experiencias internas.

Fabrizzio Didonna

 Y en ese momento fue cuando se apostó por aplicar por primera vez mindfulness para el tratamiento de trastornos como la ansiedad, TOC…   

A lo largo de mi practica personal del mindfulness tuve oportunidad de conocer a personas que eran capaces de convivir con problemáticas y situaciones realmente graves –como abusos en su etapa infantil, por ejemplo– y cómo los instructores de mindfulness conseguían gestionar de manera eficaz el momento de apertura de la persona ante sus heridas y cómo conseguían incluso curarlos a través de la meditación. Algo que no había visto jamás utilizando los protocolos terapéuticos más occidentales que conocía hasta ese momento.

Ahí comencé a entender que, seguramente, había un nivel superior en el que se podía llegar a intervenir, basado no en cambiar el síntoma, sino en la relación que se tiene con el síntoma. Ante esa revelación comencé a activar grupos en la clínica con pacientes con patologías graves –borderline, trastornos depresivos grave, TOC, ansiedad…– para entender qué efectos tenía en ellos y la sorpresa fue enorme. Esperaba que hubiese crisis constantes y, ¡al contrario! En 15 de años de práctica y habiéndola aplicado a cientos y cientos de pacientes con patologías realmente graves he visto poquísimos casos en los que no tuviese un efecto positivo. Es como si el paciente entendiera que ese modo de estar con sí mismo fuese el más sano y no debe oponerse a ello.

Otra de las ventajas de mindfulness es que no existe la distinción entre paciente y terapeuta. Se afronta el sufrimiento desde la igualdad. Y esta capacidad de entender el sufrimiento del otro a través del propio sufrimiento crea una mayor sintonía con el paciente y permite ayudarlo mejor. Gracias al mindfulness hay una idea de sufrimiento común, se derriba la barrera de yo soy el “terapeuta sano” que debo ayudarte a ti “enfermo”.

¿Podría compartir con nosotros algunos resultados de esas terapias?

He tenido oportunidad de ver casos que han vivido un verdadero “shopping terapéutico”, pasando por todo tipo de terapias y especialistas que al encontrarse con el mindfulness han encontrado las respuestas que tanto buscaban. Cambiaban la perspectiva que tenían de sí mismos obteniendo excelentes resultados.

De hecho, con mi equipo estamos por publicar un ensayo clínico de un modelo de 11 sesiones destinado a pacientes con Trastornos Obsesivo-Compulsivos. Pudimos comprobar que en el transcurso de 10 semanas mejoraban significativamente, y lo que es más importante, mantenían esa mejora después de 6 meses.

fabrizzio-didonna

 

¿Cuáles es el recorrido que ha de seguir un profesional sanitario y social para introducir mindfulness en sus terapias?

El primer paso indispensable e inevitable es que el terapeuta practique la meditación por sí mismo. Debe comprender cómo superar sus sufrimientos particulares a través de la meditación. Así podrá, además, desarrollar las habilidades que después le serán útiles para dirigir procesos de este tipo: mayor empatía, compasión, acompañamiento mental al paciente, capacidad de tolerar y entender las emociones del pacientes… Es un modo indirecto de perfeccionarse profesionalmente.

A partir de ahí, el segundo paso es participar de manera activa en entrenamientos y sesiones formativas cualificadas de mindfulness, que traten en profundidad la técnica para descubrir los modelos de mindfulness disponibles y cómo cada uno de ellos se adapta a un patología específica. No se puede utilizar un modelo estándar, es imprescindible una adaptación para cada caso, y esta comprensión necesita una formación.

Por último, recomendaría formar grupos de mindfulness con otros terapeutas expertos para compartir meditación, experiencias y buenas prácticas.

Bajo el punto de vista de las instituciones, ¿Cómo recomendaría integrar mindfulness como recurso clínico y derribar escepticismos?

Hoy ya no existen barreras. Mindfulness es una técnica que ofrece protocolos científicos contrastados y es reconocida como un recurso clínico por la profesión, lejos de las connotaciones más místicas que pudio tener en su origen.

En Reino Unido, por ejemplo, mindfulness es el tratamiento estándar del sistema público de salud para la depresión profunda ya que ha demostrado mejores resultados clínicos y mayor eficacia a nivel de costes. Lo mismo en Estados Unidos, donde es una de las terapias de referencia para casos de estrés o trastornos de ansiedad. España está viviendo un proceso similar: su oferta de formación cada vez más interesante demuestra el interés que despierta. Ya no hay lugar para la desconfianza.

Precisamente, en relación a este punto ¿cómo ha de ser la formación complementaria del profesional para trabajar el método mindfulness con garantías?

Ha de iniciarse a través de una formación seria y en profundidad. Y quiero destacar seria, porque de la misma manera que es positiva la actual “moda” de la mindfulness, ya que permite que más personas conozcan este enfoque y puedan utilizarlo, también tiene su vertiente negativa, con instituciones y personas no cualificadas que se sienten legitimados a formar en la materia con el riesgo que ello comporta. Dicho esto, veo conveniente cursar un Postgrado de uno o dos años que permita al terapeuta, en primer lugar, comprender cómo aplicar mindfulness en sí mismo para después llevarla a sus casos clínicos, o en otros ámbitos, como es el caso de la empresa, la educación infantil, etc., porque es una propuesta que se está demostrando efectiva más allá del tratamiento de patologías.

¿Sabías que...?

Los últimos años, el Mindfulness ha multiplicado sus aplicaciones clínicas en psicología y medicina, facilitando el tratamiento de una gran variedad de trastornos psicológicos. El Postgrado en Mindfulness y Psicoterapia, considerando el potencial terapéutico de estas técnicas, te especializará para el uso técnico y clínico del Mindfulness en la práctica profesional.

Artículos relacionados

1 Comentario

MARY CRUZ MIRAMONTES LEAÑOS

SALUDOS CORDIALES DESDE EL CONTINENTE AMERICANO, ME INTERESA MUCHO SABER MÀS ACERCA DE SU METODO, SOY DOCENTE DE EDUCACION INFANTIL Y SUENA MUY INTERESANTE TODO ESTO, AL IGUAL QUE ME INTERESA MUCHO APLICARLO EN MI. OJALÀ PUEDAN ASESORAME.
SIN MAS POR EL MOMENTO AGRADEZCO SU ATENTA ATENCION.
CORDIALMENTE
MARY CRUZ MIRAMONTES LEAÑOS

Envía un comentario

*